Policiales

Piden 30 años para acusado de un homicidio en ocasión de robo

Walter Cichero se sentó ayer en el banquillo por el crimen de Juan Ramón Aguirre, baleado cuando acompañaba a su esposa a tomar el colectivo.

Jueves 10 de Octubre de 2019

Un hombre comenzó a ser juzgado ayer por el homicidio de Juan Ramón Aguirre, asesinado hace más de tres años cuando acompañaba a su esposa a tomar el colectivo para ir a trabajar y resistió un asalto en la zona oeste de la ciudad. Se trata de Walter Fabián Cichero, de 28 años, quien se sentó en banquillo acusado por el asesinato y también por un intento de robo a un repartidor ocurrido momentos antes del fatal atraco. Por esa secuencia delictiva los cuales el fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra pidió una pena de 30 años de cárcel.

   Por esos mismos hechos ocurridos la mañana del 10 de junio de 2016, en marzo pasado un joven de 23 años llamado Nicolás Gómez aceptó una condena a 12 años de prisión mediante un procedimiento abreviado. En ese sentido se recuerda que el hombre juzgado desde ayer también pudo haberlo hecho, pero no aceptó la pena de 15 años de cárcel propuesta por la Fiscalía. En ese marco, un par de meses atrás un tribunal decidió otorgarle la libertad porque ya había pasado tres años en prisión preventiva. Sin embargo, confirmaron fuentes judiciales, esa resolución no se concretó porque fue revocada en segunda instancia por lo cual Cichero transitará este juicio oral tras las rejas.

Secuencia

La secuencia que terminó con Cichero en el banquillo se inició alrededor de las 5.30 del 10 de junio de 2016 cuando dos muchachos intentaron robar un camión repartidor de lácteos estacionado frente a una panadería de San Lorenzo al 5300. Los ladrones hurgaban la cabina del vehículo cuando el chofer y el dueño del comercio se dieron cuenta de lo que pasaba y lograron que desistieran de concretar el robo.

   Los ladrones se alejaron del lugar cuando se toparon con el “Correntino” Aguirre, de 46 años, quien acompañaba a su esposa Norma a tomar el colectivo en Larrea al 500. Como la pareja había sido asaltada en anteriores oportunidades Aguirre llevaba un machete con el que pensaba defenderse de posibles atracos.

   Según la acusación oportunamente formulada por la fiscalía, los ladrones le apuntaron al Correntino con un revólver y le exigieron a la mujer que les entregara su teléfono celular. Aguirre resistió el atraco y uno de los asaltantes, que para la acusación era Cichero, gatilló dos veces sin que salieran balas. Entonces el otro ladrón le pegó una trompada a Aguirre, que devolvió el golpe. Finalmente el hombre armado volvió a disparar y esa vez una bala impactó en el pecho de Aguirre que murió en el acto.

   Cinco días después, y a partir de la detallada descripción de los atacantes que había hecho la esposa de la víctima, Cichero fue detenido como sospechoso en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) donde había ingresado herido de bala.

Imputaciones

Luego se le imputó una serie de delitos como presunto protagonista de la secuencia que culminó con el crimen: tentativa de robo calificado al camión repartidor, el homicidio en ocasión de robo y agravado por el uso de arma de fuego de Aguirre, y además la portación de un arma de uso civil. Por todo ello el fiscal pidió 30 años de prisión.

   Según argumentó Schiappa Pietra en una audiencia realizada a fines de junio pasado, el alto pedido de pena tiene que ver, entre otras cuestiones, con el hecho de que el acusado había rechazado un procedimiento abreviado que se había estado discutiendo durante un año, lo cual también fue postergando sus plazos en prisión preventiva. El frustrado acuerdo contemplaba una pena de 15 años de prisión que unificaba estos delitos con una condena previa a tres años que estaba pendiente de cumplimiento.

   Lo curioso del caso fue que por esos días, además de afrontar una acusación con una posible condena a 30 años, Cichero estuvo muy cerca de recuperar la libertad. Es que ya llevaba más de tres años en prisión preventiva y, extinguido el plazo legal máximo para mantener esa medida cautelar, los jueces Hebe Marcogliese, Silvia Castelli y Carlos Curto lo dejaron en libertad, al tiempo que ordenaron que al día siguiente se realizara la audiencia preliminar. Sin embargo, ese fallo fue revocado por la Cámara Penal y Cichero siguió tras las rejas.

   Previamente, en marzo pasado, Nicolás Gómez, el presunto cómplice de Cichero que fue detenido seis meses después del crimen, había admitido su participación en el hecho mediante un juicio abreviado que lo condenó a 12 años de cárcel como coautor del robo al repartidor y partícipe secundario del crimen del Correntino; pena que cumple en prisión domiciliaria a causa de una grave enfermedad contraída en la cárcel y que lo confinó a una silla de ruedas.

   Finalmente, luego de tantas idas y vueltas, ayer comenzó el juicio oral y público por el homicidio de Aguirre. Cichero se sentó en el banquillo ante un tribunal conformado por las juezas de primera instancia Patricia Billotta, Paula Alvarez e Isabel Mas Varela. La defensa del acusado está a cargo de Gonzalo Armas.

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