Policiales

Piden 18 años de cárcel para tres imputados de una trágica balacera

Están acusados de matar a un chico en el ataque a los micros de la barra de Newell's, en febrero de 2010. Las defensas pidieron la absolución por falta de pruebas. Mañana se conocerá el veredicto.

Martes 20 de Diciembre de 2011

En los alegatos finales del juicio oral y público en el que se investiga la trágica balacera a los micros de la barra brava de Newell's que le costara la vida al chico Walter Cáceres, el 4 de febrero de 2010, la fiscal Ana Rabin les atribuyó la autoría del ataque a los cuatro imputados. Sin embargo, diferenció los roles que cada uno de ellos desempeñó aquella trágica madrugada. De esa forma, pidió 18 años de prisión para Carlos Fernando Chino Fleitas, Claudio Ariel Pájaro Cantero y César Raúl Marchetti como coautores de homicidio calificado agravado por uso de arma de fuego en concurso real con los delitos de lesiones graves y en concurso ideal con el delito de daño agravado. En tanto, para Mariano Germán Salomón solicitó 12 años de cárcel como partícipe secundario de homicidio calificado por uso de arma de fuego en concurso real con los delitos de lesiones graves, lesiones leves y daño, todos agravados por uso de arma de fuego.

Para fundamentar la acusación, la fiscal se basó en el entrecruzamiento de llamados telefónicos que hubo entre los acusados el día del suceso y los dichos de la testigo clave Daiana P., una joven de 21 años que fue pareja de Fleitas y sobre cuyo testimonio se basó la investigación que posibilitó sentar en el banquillo a las cuatro personas acusadas de idear y cometer el ataque que, según la fiscal, procuraba matar a Diego Panadero Ochoa, jefe de la barra rojinegra.

Los abogados defensores, por su parte, replicaron el dictamen de la fiscal y solicitaron la absolución de sus clientes ante la "ausencia de elementos de prueba que los incriminen". También plantearon las irregularidades que se registraron en la investigación policial del caso y cuestionaron una pericia realizada por la sección Criminalística de la Unidad Regional II.

Planificado. Para la fiscal Ana Rabin quedó demostrado que se trató de un "ataque planificado para darle muerte a Ochoa" en el marco de una disputa entre dos sectores de la barra brava rojinegra. "En la etapa de instrucción, Ochoa dijo que los Cantero (en referencia a integrantes de la banda de Los monos con asiento en barrio Las Flores) lo querían correr de la cancha y se sentía amenazado. Pidió custodia policial para la casa de sus padres y puso cámaras de seguridad en su vivienda", recordó la funcionaria. Sin embargo, tuvo que aceptar que en una de la audiencias el El panadero señaló que no conocía los motivos de la balacera.

La fiscal recordó asimismo el calvario que Daiana P. dijo haber sufrido en su relación con Fleitas y sostuvo que el relato de la chica "es creíble". "Su condición de víctima quedó demostrada en el reciente fallo de la Cámara de Apelación Penal en el que se condenó a Fleitas a 4 años de prisión por amenazas coactivas", indicó Rabin. También sostuvo que tras denunciar a su ex pareja, la joven debió ser incluida en el programa de protección de testigos de la provincia, lo que provocó "cambios importantes en su vida". "Debió vivir con custodia y sufrió el desarraigo".

Para la representante de la acusación, quedó corroborada la preparación y la concreción del ataque. Fleitas "recibió un llamado de uno de los Cantero en el que le ofrecían 10 mil pesos para matar a El panadero Ochoa. Entonces llamó a Tele y al Pollo para ofrecerles el trabajo. Recogió un revólver y una pistola. Se vistió con ropa oscura y se fue. Regresó a las 5.30 en un auto todo mojado. Me dijo «prendé la tele, rompimos a tiros un colectivo que no se tenía que haber parado y mandamos a un chico a un hospital». Al mediodía le dije que quería irme porque tenía miedo por lo que había pasado", fue el testimonio de Daiana P. que ayer leyó la fiscal.

Con relación a los contactos entre los imputados, Rabin señaló que se registraron 23 llamadas telefónicas entre Cantero y Fleitas entre las 3 y las 4.50 de la madrugada del 4 de febrero de 2010, a "pesar de que no eran amigos". También dijo que está acreditado que Fleitas se comunicó a las 12 del mediodía con uno de los Cantero para comentarle el suceso y que, a través de los contactos telefónicos registrados por antenas, se constató que Marchetti y Fleitas estuvieron en el lugar del ataque.

Sólo una parte. El primero que replicó a la fiscal fue el abogado Fausto Yrure, defensor de Fleitas y Marchetti. "Se pretende condenar a 18 años a Fleitas por los dichos de una testigo de oídas", dijo. Y señaló que la fiscal se quedó con "una pequeña porción" del relato de Daiana P., a quien no le creyó cuando acusó a numerosas personas que estuvieron involucradas en el proceso pero fueron sobreseídas por falta de pruebas. En ese sentido citó a El pollo, Guillermo A. y Juan Ramón P.

También enumeró las contradicciones que esbozó la fiscal, según su criterio, en la investigación del caso. "Dijo que mi cliente llamó a El pollo y a Tele, pero esos llamados no existieron", afirmó Yrure. Y recordó que Fleitas le habría dicho a su ex pareja que el colectivo no debía pararse porque tenía marcada la ventanilla en la que iba El panadero. "Ni un francotirador norteamericano hubiese dado en el blanco cuando el colectivo transitaba a 80 kilómetros por hora en medio de la oscuridad", aseguró el letrado.

También mencionó Yrure otra declaración "incoherente" de la testigo. "Ochoa y Fleitas no se conocían. Además, cómo iba a saber (su cliente) que habían mandado a un chico al hospital cuando el hecho ocurrió de noche y llovía", indicó.

Yrure pidió la absolución de Fleitas porque no se pudo probar la imputación de la coautoría del hecho. "Quedó clara la vaguedad y la debilidad de la acusación de la fiscal", señaló. Con relación a Marchetti sostuvo que estaba en la misma situación. "La testigo dijo que(mi cliente estaba vinculado en el tráfico de droga con Fleitas, pero no se probó", afirmó. Y aseguró que "quedó preso por habler hablado con Fleitas" la noche del suceso.

Sobreseídos. Luego fue el turno de Adrián Martínez, uno de los defensores de Cantero. El abogado citó las numerosas amomalías que hubo en la investigación del caso y remarcó que por eso fueron detenidas varias personas que luego quedaron desvinculadas del episodio. Mencionó a Ariel Máximo Cantero, padre de Claudio, que estuvo once meses preso porque, según Daiana P., era el instigador del ataque y le había ofrecido el trabajo a Fleitas. "Tampoco existieron los dos llamados que, según la chica, hubo entre ellos a las 14 y a las 22 del día del hecho". Y, dijo el letrado, "la joven citó a Ariel Guille Cantero", que estuvo un mes detenido porque era "el cacique" y finalmente fue sobreseído.

A su vez, Carlos Varela (codefensor de Cantero)basó su estrategia defensiva en la falta de veracidad del relato de la testigo clave. "Es un cuento de Borges", dijo en referencia al relato llamado "Emma Zunz". "Emma, uno de los personajes, planea matar a Aaron Loewenthal por el odio que sentía por él y lo concreta. Daiana P. mató a Fleitas como en el cuento de Borges", afirmó. Y pidió la absolución de su cliente por la ausencia de pruebas o en su defecto la aplicación del beneficio de la duda.

A su vez, Marcelo Piercechi requirió que su cliente sea absuelto por falta de pruebas. "El teléfono que le atribuyeron en el entrecruzamiento de llamadas no le pertenecía", afirmó el letrado.

Desencuentro

Para enfatizar que la fiscal Ana Rabin no tiene suficientes elementos para acusar a Claudio Pájaro Cantero, el abogado Carlos Varela habló de "la orfandad de pruebas" y parafraseó la situación de la funcionaria con el tango "Desencuentro", de Cátulo Castillo. "Estás desorientada y no sabés cómo seguir", dijo el letrado modificando la letra de la canción.

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