POLICIALES

Piden 12 años de prisión para el cuarto acusado de un crimen cometido hace seis años en Granadero Baigorria

Víctor Chaparro estuvo cinco años prófugo por la muerte de Orlando Darío Ferreyra, apuñalado en 2015. Dos hermanos y un policía ya fueron condenados por el caso

Jueves 17 de Junio de 2021

Orlando Darío Ferreyra era un empleado gastronómico que en el año 2015 fue asesinado en una pelea en Granadero Baigorria. Por el crimen fueron condenados dos hermanos y un policía que escoltó a uno de ellos en un patrullero para garantizar que escapara del barrio. Seis años después, un cuarto implicado se encamina a juicio oral. El fiscal Adrián Spelta solicitó una condena a 12 años de prisión para Víctor Manuel Chaparro, quien se mantuvo cinco años prófugo y fue detenido en agosto del año pasado. Le dicen “Catito” y está acusado de haber convocado a la víctima a una desigual pelea que terminó con el muchacho de 30 años apuñalado de muerte en el costado izquierdo del pecho.

Chaparro, de 37 años, afrontó la mañana de este miércoles una audiencia preliminar al juicio oral por el crimen de Orlando “Chome” Ferreyra. De concretarse, sería el segundo debate público por el caso, ya que en 2017 fueron juzgados dos hermanos que terminaron con condenas dispares: uno como autor del crimen y otro por lesionar previamente a la víctima. El fiscal Spelta solicitó una pena de 12 años de prisión para Chaparro como coautor de un homicidio simple.

La defensa del acusado, un empleado de la construcción preso en Coronda, solicitó un cambio de calificación pero el juez Gonzalo López Quintana no hizo lugar al planteo. Le dio curso a la acusación fiscal, ordenó a apertura del juicio _lo que no invalida la posibilidad de un acuerdo abreviado entre las partes_ y definió las pruebas a discutir en el debate.

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El crimen ocurrió hace seis años en una noche de domingo, después de un clásico entre Newell's y Central. Fue a la 0.30 del 26 de julio de 2015 en la esquina de Asunción y Lima, de Granadero Baigorria, en un barrio cercano a la autopista y frente al cementerio privado Parque de la Eternidad. En su momento el caso adquirió notoriedad porque un policía, cuñado del condenado como autor material, lo hizo escapar a la vista del barrio.

El policía lo ayudó cambiarse de ropa y tomar un taxi, al que escoltó en el patrullero. Luego volvió a amedrentar a los testigos. En 2016 el agente admitió su culpabilidad mediante un juicio abreviado en el que fue condenado a un año y nueve meses de prisión condicional por encubrimiento agravado por su calidad de funcionario público e incumplimiento de sus deberes.

Uno año más tarde los jueces Juan Carlos Curto, Ismael Manfrín y María Isabel Mas Varela juzgaron a los hermanos Jorge Fabián “Tochi” Velázquez, entonces de 27 años, y Alberto “Tucu” Velázquez, de 30. El primero recibió 6 años de prisión como autor de una agresión con armas y el día de la lectura de la sentencia se fue en libertad. El segundo fue condenado a 11 años como autor de homicidio simple.

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“El tribunal interpretó bien cómo fueron las cosas. Estos pibes se conocían desde chicos. El matador tomó la leche en mi casa un montón de veces. No eran enemigos, habían tenido algunos problemas barriales, de pibes", lamentó el padre de Chome, también llamado Orlando, al final de aquel trámite.

Ferreyra trabajaba en una empresa de catering con su padre y hacía tiempo que no vivía en el barrio al que regresó aquel domingo para visitar a sus hijos, dos varones de entonces 4 y 7 años y una nena de 10. Luego pasó por la casa de la novia de su padre a saludar. De allí se retiraba en su moto Rouser de 220 centímetros cúbicos cuando escuchó que lo llamaban y se detuvo.

Según planteó Spelta al acusar a Catito, fue él quien llamó por su nombre a la víctima, a quien “agredieron físicamente a golpes de puño y asestándole un botellazo en la cabeza para lograr tumbarlo de la moto”. Los dos hermanos Velázquez, planteó, extrajeron cada uno una cuchilla de carnicero con mango blanco. Y mientras uno de los atacantes lo tomaba de espaldas, Tucu lo apuñaló en el torso. En la desigual pelea Ferreyra alcanzó a herir con un cuchillo al menor de los Velázquez, que terminó hospitalizado. Chome, en tanto, alcanzó a escapar del lugar pero murió esa misma noche en el Hospital Eva Perón.

El padre de la víctima declaró como testigo en el juicio a los hermanos. Entonces contó que su hijo había tenido problemas con los agresores porque una vez intercedió a separarlos en una pelea y dijo que contaban con protección policial por su relación con el agente condenado.

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