Policiales

Piden 12 años de prisión para el acusado de organizar una banda de venta de droga

La fiscalía requirió esa pena para Carlos Fiordelino, atrapado dos veces con estupefacientes en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.

Martes 04 de Diciembre de 2018

Una organización para vender drogas con un reparto de tareas definido y un actor principal al frente. Ese esquema dibujó ayer el fiscal federal Federico Reynares Solari al pedir penas de 3 a 12 años de prisión para cinco acusados de transporte y tenencia de estupefacientes. En el rol protagónico ubicó a Carlos Manuel Fiordelino, el hijo de un comisario santafesino con historial en el delito que en 2011 se fue caminando del penal Francia al 5200 en una fuga memorable. Para él, detenido en Funes con 58 kilos de marihuana y recapturado hace dos años cuando custodiaba un cargamento por la Panamericana, pidió la pena más alta.

Entre los acusados que ayer escucharon el alegato fiscal está Claudio Belinatto, de 53 años, quien tuvo un pedido de captura en 1996 por estafar a profesionales y empresarios con la venta de autos Alfa Romeo inexistentes a un precio muy por debajo del valor de mercado. En 2002 concretó una cinematográfica huida de la vieja Jefatura de policía de San Lorenzo al 2100, donde ocupaba una celda VIP y de la que se fue en un baúl. En 2011 fue detenido al volante de un auto con drogas en el que iba Fiordelino tras tirotearse con la policía en Funes. El fiscal pidió que sea condenado a 7 años de prisión.

Varios

En el juicio oral que ayer llegó a su etapa final se debatieron varios procedimientos policiales relacionados entre sí. El primero ocurrió el 25 de marzo de 2011 cuando agentes de la ex Drogas Peligrosas provincial montaron guardia frente a una vivienda de Mosconi 1940 de Funes con el dato de que allí se vendía droga. En un momento llegó un Renault Megane cuyos dos ocupantes cargaron unos bultos. Cuando el auto reinició la marcha, un patrullero salió a perseguirlo mientras otros efectivos controlaban la casa, donde se hallaron varios trozos compactos de marihuana y un cuaderno con anotaciones sobre venta de drogas en un auto estacionado en el patio.

La persecución terminó con dos detenidos. Sentado como acompañante del Megane iba Fiordelino, de 45 años e hijo de un comisario de Los Quirquinchos. Se bajó en la ruta 9 frente a una estación de servicios y trató de huir corriendo, pero fue dominado por un policía luego de forcejear. Belinatto siguió manejando por Funes hasta que lo apresaron. Al requisar el auto se hallaron 55 envoltorios de marihuana compactada que pesaron en total 58 kilos. El vehículo tenía adherida tierra rojiza y en el baúl había una valija con boletas de un shopping de Paraguay por lo que se presume que las drogas provenían de allí.

Tres meses después Fiordelino escapó de la ex alcaidía de Jefatura de Francia al 5200. Un custodio que le abrió dos portones, en cuyo auto se encontró una bolsa con billetes, terminó condenado garantizar la fuga.

Cinco años después

Habían pasado cinco años cuando, el 12 de julio de 2016, Fiordelino fue detenido al volante de un BMW que iba como custodia de un utilitario con droga. La policía bonaerense lo apresó en una estación de servicios en inmediaciones de Tortuguitas con una pistola Bersa con silenciador y un subfusil para uso exclusivo de las fuerzas de seguridad.

El auto custodiaba una Mercedes Benz Sprinter que fue derivada a la sede policial de Escobar. En la requisa se detectó que transportaba una bolsa con 296 mil pesos y casi un kilo de marihuana oculto en una puerta. La camioneta era conducida por Santiago Alvarez, quien aún sigue prófugo. Sí llegó a juicio el dueño del vehículo, Osvaldo Sosa, quien ayer dijo ser inocente. El operativo derivó en el allanamiento a un galpón de Ingeniero Maschwitz los primeros días de agosto, donde se hallaron drogas y autos de alta gama.

Protagonista

La figura en la que el fiscal centró su alegato de cierre ante los jueces Germán Sutter, Ricardo Vázquez y Otmar Paulucci fue la de Fiordelino. "Resulta el protagonista principal de estos hechos", dijo. Para Reynares Solari todos los procedimientos forman parte de "un mismo universo de tráfico de drogas" con una "coordinación y reparto de tareas" entre los distintos actores. Por esto consideró que los delitos achacados al grupo están agravados por la "intervención organizada de tres o más personas".

Para el principal acusado pidió 12 años de prisión como coautor de los delitos de transporte y tenencia de drogas para comercialización, además de la portación de armas de guerra. Asimismo, solicitó que la pena se unifique en 14 años con una sentencia previa a cinco años de prisión que le había impuesto a Fiordelino un tribunal de La Plata.

El fiscal sostuvo que el hijo del comisario no negó la portación de las armas y que en celulares a su nombre se detectaron comunicaciones con otros acusados y diálogos sobre controles camineros, noticias periodísticas sobre "la ruta narco a Itatí" y una alusión al envío de un cargamento desde Paraguay a través de la ciudad correntina de Paso de la Patria. También consideró que tenía "disponibilidad" sobre el galpón allanado.

En ese contexto pidió para Belinatto 7 años de prisión como coautor de transporte y tenencia de drogas. Dejó a criterio del tribunal la unificación con una condena anterior, ya vencida, a 3 años y medio de prisión dictada en febrero de 2013 por el juzgado provincial de Sentencia Nº 7.

La misma pena requirió por el delito de transporte para Marcela Villalba. El día del procedimiento en Funes esta mujer fue detenida a bordo de un remís Fiat Siena que salió de la casa de calle Mosconi y en el que se secuestraron 500 gramos de cocaína y 1 kilo de marihuana. Su nombre figuraba en el cuaderno secuestrado en esa casa. En 2017 fue condenada a 6 años de prisión como encargada de una cocina de cocaína de Leonardo Popea, vecino de Funes. En esta ocasión también la acusan por la tenencia de trece envoltorios de nylon con cocaína en su casa de Ugarte al 700 allanada en septiembre de 2011. El fiscal pidió que las dos condenas se unifiquen en 9 años y 8 meses.

Otra acusada es Lucía De Souza, quien también fue detenida en la casa de calle Mosconi y ayer desmintió la versión oficial al declarar ante el tribunal. Afirmó que un policía al que conocía le pidió que guardara el auto y el bolso con drogas en su casa. El fiscal pidió para ella 6 años de prisión como coautora de tenencia para comercialización.

Secundario

La pena más baja que solicitó Reynares Solari fue la de 3 años de prisión condicional para Osvaldo Sosa —el dueño de la Sprinter— como partícipe secundario del delito de transporte.

Por último el fiscal solicitó la asignación a las fuerzas de seguridad de las armas secuestradas y el decomiso de ocho vehículos incautados en la causa: el utilitario Sprinter, dos BMW, el Megane, una camioneta Ford F100, el Citroën C4, una Chevrolet S10 y un auto Mercedes Benz.

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