Persiguen y dan 3 balazos a un joven en Tablada
Bajo una ráfaga de tiros que regó de plomo un pasillo de bulevar Seguí y Grandoli, un muchacho de 29 años resultó baleado de tres disparos ayer a la tarde, tras ser perseguido a lo largo de unos 40 metros por uno o más agresores. El joven herido quedó internado sin poder hablar por lo sucedido, ya que uno de los tiros lo alcanzó en la boca...

Martes 07 de Abril de 2009

Bajo una ráfaga de tiros que regó de plomo un pasillo de bulevar Seguí y Grandoli, un muchacho de 29 años resultó baleado de tres disparos ayer a la tarde, tras ser perseguido a lo largo de unos 40 metros por uno o más agresores. El joven herido quedó internado sin poder hablar por lo sucedido, ya que uno de los tiros lo alcanzó en la boca. Otro le atravesó la ingle y el tercero quedó alojado en una pierna.

  La policía, que secuestró vainas y balas en el lugar, investigaba el suceso con la presunción de que pudo tratarse de una venganza, aunque sin elementos concretos que hasta anoche respaldaran esa hipótesis.

  El muchacho herido se llama Claudio González y vive en el barrio Pueblo Nuevo de Villa Gobernador Gálvez. Ayer alrededor de las 18.30 se encontraba en la zona sudeste de Rosario por razones que la policía no había podido establecer. En esas circunstancias, según un vocero policial, retumbaron "entre 10 a 12 detonaciones de arma de fuego" que alarmaron a numerosos vecinos, quienes comenzaron a correr buscando refugio.

  El lugar donde se produjeron los disparos es un estrecho pasillo que corre paralelo a la colectora de Circunvalación, luego ingresa unos 30 metros hacia el oeste y finalmente, en forma de L, desemboca en bulevar Seguí. "A González lo venían corriendo desde el ingreso al pasillo hasta que llegó a un recodo y fue alcanzado por los disparos", dijo un portavoz de la Inspección de zona 3ª. Encajonado en ese lugar, el muchacho recibió tres tiros a corta distancia: uno en la boca, otro en la ingle y otro en el muslo derecho, este último con una trayectoria de atrás hacia adelante.

  Los efectivos de un patrullero apostado en Seguí y Ayolas escucharon los disparos y, al llegar al lugar, observaron el desbande de gente que buscaba protegerse de las balas. Desde allí el muchacho fue trasladado al Hospital Roque Sáenz Peña, adonde llegó consciente. "Apenas pudo balbucear su nombre y después ya no logró hablar", dijo el investigador. En el lugar del ataque, policías de la comisaría 16ª secuestraron vainas y plomos calibre 9 milímetros. Según el oficial, los vecinos manifestaron haber escuchado los disparos, pero nadie pudo dar detalles de la secuencia, por lo que se desconocía hasta anoche si González fue perseguido por una o más personas.

  Según el oficial, el joven agredido tiene antecedentes por delitos contra la propiedad y la ley de drogas, aunque se investiga si eso tiene relación con el ataque. "Estamos tratando de reconstruir los motivos de su presencia en el barrio", explicó. El muchacho quedó internado en el Heca —adonde fue trasladado por la gravedad del cuadro—, en estado reservado.