Persecución a tiros en la autopista a Córdoba tras el robo a un fletero
Jorge tiene 64 años y fue fletero las últimas dos décadas. Ayer a la mañana no podía dejar de temblar. "Jamás pasé por algo parecido. No soporto el dolor de cabeza", dijo. No era para menos. Este transportista quedó atrapado en una balacera con pistolas 9 milímetros entre ladrones y policías. Todo al costado de la autopista Rosario-Córdoba, a la altura de barrio Tango.

Viernes 28 de Noviembre de 2008

Jorge tiene 64 años y fue fletero las últimas dos décadas. Ayer a la mañana no podía dejar de temblar. "Jamás pasé por algo parecido. No soporto el dolor de cabeza", dijo. No era para menos. Este transportista quedó atrapado en una balacera con pistolas 9 milímetros entre ladrones y policías. Todo al costado de la autopista Rosario-Córdoba, a la altura de barrio Tango. Minutos antes, tres ladrones lo habían interceptado cuando transportaba en su camioneta 80 mil pesos en grifería de primera marca y lo habían reducido a mano armada. El saldo del operativo fue la detención de dos maleantes, uno de ellos herido con tres balazos. Se le incautó una pistola 9 milímetros con munición capaz de perforar chalecos antibalas. La carga fue recuperada.

Ayer, a primera hora, Jorge fue hasta el depósito de Eva Perón al 5300 con su camioneta F-100 para buscar una carga. "Si bien no forma parte de la empresa, es un fletero con el que trabajamos regularmente. Aunque no figuraba el detalle, la carga consistía en grifería en general y no se trataba de una carga de enorme valía", explicó ayer Alejandro Pinorini, gerente de FV Porta SA, la empresa donde Jorge cargó su F-100 con mercadería por unos 80 mil pesos. Poco antes de las 8, el fletero y su carga abandonaron el depósito con el objetivo de cumplir su hoja de ruta.

El abordaje. Cuando la camioneta transitaba por San Juan entre Liniers y Larrea, de improviso un Fiat Duna color crema se le cruzó y le hizo detener la marcha. Julio contó que dos hombres bajaron y lo amenazaron a punta de pistola. Jorge quedó sentado en el medio y la chata con su carga enfiló de este a oeste hacia la autopista Rosario-Córdoba. Según comentaron fuentes allegas a la causa, cuando la F-100 transitaba por Pellegrini a la altura de Circunvalación, una dotación del Comando Radioeléctrico vio el vehículo y decidió identificarlo. "Fue una cuestión de intuición policial", recalcó una fuente de la fuerza consultada. Y así el móvil 3849 se puso a los escapes de la F-100 y comenzó una persecución que se prolongó por unos 3 mil metros. Hasta los kilómetros 308 y 309 de la autopista.

Imprevistamente, la pick up se detuvo al costado de la ruta, debajo de un eucaliptal a la altura de barrio Tango, que está en la zona de Mendoza y arroyo Ludueña. "Largate y pirá", escuchó Jorge que uno de los bandidos le decía al otro. Y todo se precipitó. De acuerdo a lo explicado por fuentes policiales, el delincuente que estaba sentado como acompañante abrió la puerta y cubrió su huida a los tiros. Bang, bang, bang y el maleante cayó herido con tres impactos en brazo, hombro y muslo derecho.

Para esa altura Jorge estaba tirado en el piso de la F-100 y el otro ladrón escapaba a toda carrera esquivando uno de los santuarios al Gauchito Gil que hay en el lugar. Con su compañero herido, el otro hampón saltó un alambrado y corrió hacia el barrio. Pero cuando quiso entrar en una humilde casa, dos perros lo pararon en seco y fue detenido por la policía.

El maleante herido fue identificado como Hernán Horacio Torrelini, de 25 años, alias Topo. Fue trasladado al Heca donde quedó internado en observación con balazos en hombro, muslo y antebrazo del lado derecho.

Dos con historia. Hasta ayer, lo último que se sabía del Topo Torrelini era que en noviembre de 2007 había salido con libertad asistida de la cárcel de Coronda y nunca regresó. Tiene dos domicilios declarados: en jurisdicciones de las seccionales 14ª y 19ª. Su compañero de andanzas fue definido por la policía como "un cartón lleno". Fue identificado como Jorge Alberto Ibarra, de 44 años, oriundo de la localidad de Vedia, en el extremo noroeste de la provincia de Buenos Aires, cerca de Junín. "Estuvo preso en al menos tres provincias: Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos. La última en un presidio en Gualeguaychú", comentó el vocero.

En el lugar de la balacera la carga quedó intacta. Además quedó el móvil 3849 con un par de roces de bala, la F-100 con un impacto en el espejo retrovisor del lado del acompañante y una pistola calibre 9 milímetros con su numeración limada.

Balas que lastiman. Buena parte de su carga eran proyectiles con capacidad para perforar blindajes. Por la autopista, cinco kilómetros más al oeste, la policía halló el Fiat Duna color crema que los ladrones usaron para achicar al fletero. El auto había sido robado el martes pasado en Mendoza y Oroño, en jurisdicción de la seccional 2ª. El tercer maleante se escapó y permanece prófugo.