Perpetua a un remisero por matar a su esposa pese a que no apareció el cuerpo
Buenos Aires.— Un tribunal oral condenó a prisión perpetua a un remisero acusado de asesinar a su esposa embarazada pese a que el cadáver nunca apareció. El detenido fue sentenciado por asesinar a la mujer en un departamento de Floresta, quemar su ropa en una parrilla y luego hacer desaparecer el cuerpo. Aunque no se pudo probar cómo fue asesinada la víctima, los jueces consideraron que el chofer le habría efectuado un disparo en la cabeza...

Martes 08 de Diciembre de 2009

Buenos Aires.— Un tribunal oral condenó a prisión perpetua a un remisero acusado de asesinar a su esposa embarazada pese a que el cadáver nunca apareció. El detenido fue sentenciado por asesinar a la mujer en un departamento de Floresta, quemar su ropa en una parrilla y luego hacer desaparecer el cuerpo. Aunque no se pudo probar cómo fue asesinada la víctima, los jueces consideraron que el chofer le habría efectuado un disparo en la cabeza. Fue clave el testimonio de la amante del acusado, quien reveló haber visto el cuerpo en la bañera.
  Los jueces argumentaron que, pese a la falta de la principal prueba del delito, existen antecedentes de condenas por homicidio sin que fuera hallado el cadáver, como los casos de desaparición forzada de personas durante la última dictadura militar. La singular sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal 1, integrado por los jueces Martín Vázquez Acuña, Luis Salas y Alberto Huarte Petite, quienes condenaron al remisero Diego Estanislao Hervatín, de 36 años.
  Según el fallo, Hervatín habría asesinado a su esposa, Stella Maris Pugliese, de un disparo en la cara el 5 de mayo de 2007 en el baño del departamento de Rivadavia 7681 que compartían en el barrio de Floresta. Por el caso también fue acusada de encubrimiento la amante del remisero, quien resultó absuelta.

En potencial. En la sentencia los jueces no pudieron determinar si el hombre descuartizó a su mujer y quemó los restos en la parrilla, aunque aseguraron que “lo cierto es que el cuerpo fue ocultado o hecho desaparecer”. El fallo está plagado de aseveraciones en tono potencial sobre la mecánica homicida. Los jueces concluyeron que “el cadáver no es el único cuerpo del delito en el homicidio, sino que constituye uno de los tantos medios de comprobación del hecho”.
  Durante la investigación se determinó que el hombre causó “la muerte de su cónyuge presumiblemente de un disparo en el rostro, valiéndose para ello de su pistola marca Taurus”.
  “Probablemente ello tuvo lugar en el baño, luego habría procedido a quemar en la parrilla ubicada en la terraza algunas prendas de vestir y finalmente se deshizo del cadáver, escondiéndolo de tal manera que no pudo ser encontrado hasta el día de la fecha”, se lee en el requerimiento fiscal.

Otras pruebas. Los jueces concluyeron que Hervatin “causó intencionalmente la muerte de su esposa mediante un mecanismo que no ha podido ser determinado”. “Nuestro sistema de prueba no impone formas para demostrar los delitos”, pues los jueces tienen “el arbitrio de valorar las pruebas mediante pautas lógicas”, dijeron.
  Respecto al hecho, valoraron la declaración de Mariela Alejandra Seraydarian, quien mantenía un vínculo sentimental con Hervatín y estaba procesada por haberle prestado colaboración, supuestamente, para “ocultar el cadáver”.
  La mujer aseguró que Hervatín le contó que había matado a su esposa y la llevó a su casa donde le mostró un cuerpo en la bañera, luego de lo cual fue a la terraza y quemó cosas en la parrilla. Refirió que el remisero salió con bolsas, que presuntamente contenían los restos de su ex mujer, las cargó en su auto y hasta le ofreció que eligiera enseres o ropa para llevarse, incluido el traje de novia que la víctima había usado para su casamiento. (DyN - Télam)