Jueves 18 de Noviembre de 2021
"Me alegra volver a verte porque no pensé que te iba a ver", fueron las primeras palabras que el guardia de seguridad Alexis Leguizamón le dijo a su mamá cuando lo fue a visitar al Sanatorio Británico, donde se encuentra internado para reponerse de las quemaduras en las manos y rostro que le provocó el ataque incendiario perpetrado en la madrugada del miércoles mientras custodiaba la sede administrativa de Central, en Mitre al 800. Emocionado hasta las lágrimas, reveló: "Pensé que me iba a morir porque no tenía chances de salir".
Aquello que se había transformado como su medio de vida y del cual estaba "refeliz" por haberlo logrado se transformó en una verdadera pesadilla y un callejón sin salida, digno de una película de ciencia ficción: romper un blindex con su mano derecha y saltar entre las llamas para no morir calcinado tras el cobarde e innecesario atentado perpetrado en la sede céntrica canalla.
Hacía tres meses que Alexis había conseguido trabajo en una empresa de seguridad privada y un mes que lo habían trasladado para custodiar el ingreso a la sede canalla durante la noche. "Estaba refeliz por haber conseguido este trabajo, sabía que podía correr riesgos por disturbios, pero nunca pensé que alguien podría venir a incendiar un lugar donde hay una persona, es lo último que podía imaginar", reveló hasta las lágrimas desde una sala del Sanatorio Británico, donde se encuentra con vendas en ambas manos a raíz de las quemaduras.
"Siento mucha tristeza porque pensé que me iba a morir; la verdad que no lo puedo creer porque desde adentro pensé que que no iba a tener chances de salir. No sé cómo hice para atravesar las llamas. Dije: «de acá no salgo», entonces pensé en toda mi familia, rompí el vidrio y me metí en medio de las llamas sin saber lo que estaba haciendo", reveló en Telefé Rosario a partir del recuerdo que le quedó en medio del shock postraumático ante semejante episodio.
No obstante, fuentes de Defensa Civil le habían confesado a La Capital en estricto off que si Alexis no tomaba esa decisión de romper el vidrio y saltar sobre las llamas podría haber muerto por asfixia, puesto que la densa humareda se filtró hacia el interior y consumió la mayor parte de oxígeno que había en el ambiente. Está más que claro: Alexis sabe muy bien que podría haber muerto.
En ese entonces, recordó que una persona arrojó una piedra y reventó el blindex de la entidad canalla, pero jamás imaginó que la iban a prender fuego como ocurrió. "Nunca pensé que iban a tirar nafta para prender fuego el lugar", aseguró para comentar que ni bien se escondió debajo del escritorio comenzó a sentir el pantalón mojado seguido de una "explosión muy fuerte y un calor insoportable".
Mientras tanto, y como gesto por lo que le tocó pasar, el vicepresidente primero de Central, Ricardo Carloni, le ofreció trabajo en el club. Sin embargo, Alexis confesó: "No volvería a trabajar en ningún club, sea Newell's o Central, pese a que no soy hincha de ninguno de los dos".
Alexis deberá permanecer internado entre 10 y 15 días debido a las quemaduras de 2º grado recibidas en el rostro y en ambas manos. Así lo consignó este jueves a la mañana el doctor Mariano Mayor, responsable del sector Quemados del Sanatorio Británico, donde fue derivado Leguizamón tras recibir las primeras atenciones en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca).