Sábado 09 de Enero de 2010
Todo comenzó el sábado 2 de enero en barrio Parque Casas. Una vecina del barrio
fue a la comisaría 10ª y denunció que a su yerno, de 23 años, lo habían baleado para robarle la
moto. La misma señora volvió a los dos días para ampliar su denuncia. Esta vez contando que las
personas que había denunciado, entre ellas un policía rosarino en actividad, le habían baleado la
casa.
El efectivo fue detenido por efectivos del Comando Radioeléctrico y
liberado el jueves por la noche. Ese mismo día por la mañana efectivos de la 10ª realizaron una
serie de allanamientos en inmediaciones de Washington y Cavia y detuvieron a cuatro personas.
“Ellos dicen que lo atacaron porque no es del barrio. Acá es así. Si no sos del barrio te
chorean la gorrita, te roban la bici o la moto. O te revientan a tiros”, relató Carolina, de
18 años.
El efectivo en cuestión es el cabo primero César Adrián Juárez, de 43
años, quien se desempeñaba en el área de Medicina Legal de la Unidad Regional II. Al ordenarse el
pase preventivo a disponibilidad se le retiró de la credencial y la pistola. Este empleado es el
mismo que en noviembre de 2001 resultó baleado en un clásico entre Newell”s Old Boys y
Rosario Central. Además fuentes consultadas indicaron que se busca a tres prófugos, dos de ellos
hijos del policía.
“Por favor no saquen fotos porque es peor. Cuando vean que esto
sale en el diario se van a poner peor”, murmuró ayer Isabel, de 32 años, la denunciante del
episodio.
Robo y amenazas. Todos los protagonistas de esta historia viven en un radio de 200 metros del
cruce de calle Washington y Calvo, a unos 150 metros del “puente negro” sobre el arroyo
Ludueña, a unas cinco cuadras de la avenida Casiano Casas y a otras tantas del Parque de los
Constituyentes. La crónica es sobre una serie de episodios que son investigados como tentativa de
robo calificado, lesiones, abuso de armas, amenazas coactivas, incumplimiento de funcionario
público, encubrimiento y amenazas coactivas.
Isabel tiene 32 años, vive en el barrio desde hace 18 años. Desde hace
dos años tiene una chatarrería junto a su vivienda en Washington y Calvo. Ahí hasta hace dos meses
vivía Carolina, que está embarazada de cinco meses, junto a su pareja: Oscar Raimundo A., de 23
años. Un muchacho oriundo de villa La Fanta, en jurisdicción de la 17ª. Desde hace 60 días la
parejita se fue a vivir a una humilde casa en barrio Nuevo Alberdi.
Carolina contó que Oscar hace changas y que es resistido en Parque Casas
por una sencilla razón: no es del barrio. El 2 de enero la pareja llegó a las 14.30 a Washington y
Calvo en una moto Honda Storm 125 gris.
“Estábamos adentro con mi marido y escuché unos cuetes”,
relató Isabel. “Mi esposo se asomó y vio como entraba corriendo Caro (su hija). «Esos no son
cuetes», le dijo. Cuando salió vio que Oscar estaba herido en el tobillo derecho y que tres pibes
le querían robar la moto” relató la mujer. Carolina acompañó a su compañero hasta el hospital
Alberdi, donde lo curaron y le dieron de alta. Isabel fue a la comisaría de Darragueira al 1000,
realizó la denuncia de lo sucedido y dio apodos de al menos dos de los agresores.
Pero nada quedaría ahí. Dos días después Isabel regresó a la 10ª para
ampliar la denuncia. Contó el 3 y el 4 de enero, en distintos episodios, un grupo de personas
vecinas del barrio, entre los que estaban los muchachos apuntados como sospechosos de atacar a su
yerno, fueron a su domicilio y lo balearon. En el episodio del día 3 de enero llamaron al 911 y un
móvil del Comando detuvo al cabo primero César Adrián Juárez, de 43 años, quien reside a unos 100
metros de la casa de Isabel sobre Cavia.
“Nos salvaron las chapas y la pared. No les importó nada. Lo único
que nos quedó fue meternos adentro y esperar que pasara”, explicó Carolina. “Muchos
vecinos vieron lo que pasó, pero nadie se mete porque está el policía y sus hijos y les tienen
miedo”, agregó Isabel.
Lo ocurrido convirtió a esa zona del barrio,en un hervidero. “Todo
lo que dicen es mentira. El yerno de la señora es medio caco y esa moto es robada”, indicó al
cronista de La Capital un allegado a los imputados. Ante ese comentario Carolina dijo:
“Que yo sepa Oscar no tiene antecedentes”.
El jueves por la mañana efectivos de la 10ª, junto a el Comando y el
Grupo de Infantería de Respuesta Inmediata (Giri), llegaron a Washington y Cavia y realizaron cinco
allanamientos, dos de ellos positivos.
Allí detuvieron a Sebastián Reinaldo S., de 17 años; José Ramón S., de
43 años, apodado Pimpi; y su hijo Emanuel José, de 19. Los tres son sospechosos de haber
participado en la tentativa de robo calificado y posteriores hechos de agresiones y amenazas. Y en
Miller al 1300 —paralela a Calvo y Cavia— fue apresado por efectivos del Comando Lucas
Ezequiel G., de 20 años, quien caminaba con una bolsa de nailon que contenía proyectiles de varios
calibres. El hecho es investigado por la comisaría 10ª y la División Judiciales. Intervienen el
juez de Instrucción Javier Beltramone y la de Menores, María del Carmen Musa. Esta última dispuso
que el menor de los detenidos fuera trasladado al Irar. l