Parque Casas: una brutal cacería dejó muerta a una mujer frente a sus dos pequeños hijos
Nahir Liliana Ruiz Díaz tenía 28 años. La fueron a buscar a la casa de su hermana para ejecutarla. Su pareja está privado de la libertad

Viernes 18 de Agosto de 2023

Miller al 1200, entre Netri y Cabassa, corazón del barrio Parque Casas, en la zona noroeste de la ciudad. Hasta allí llegaron dos hombres en una moto de baja cilindrada y pararon frente a un pasillo de Miller 1207. Quien viajaba como acompañante bajó y tocó a la puerta. Eran aproximadamente las 17 del jueves. Cuando el dueño de casa atendió, el recién llegado le dijo que venía a buscar unas pizzas que le había encargado a su cuñada: “¿Nahir está?”, preguntó. Y cuando el hombre le dijo que sí, comenzó una cacería breve, intensa y mortal. El sicario empujó al dueño de casa, se metió a la carrera por el pasillo y al llegar a la cocina arremetió directamente contra Nahir Liliana Ruiz Díaz, de 28 años, a quien le disparó sin mediar palabras y a mansalva. Todo ocurrió ante los dos hijos de la joven, de 9 años y cuatro meses. La mujer recibió siete impactos en el tórax, el abdomen y las piernas. Fue una ejecución con tinte mafioso.

En estado de conmoción y desesperación Gisela, de 40 años y una de las hermanas de la víctima, intentó frenar el ataque e impedir que el sicario pudiera huir de la casa. El precio fueron cinco balazos en su cuerpo. Poco después ambas mujeres fueron trasladadas por sus familiares en autos particulares hasta el Hospital Alberdi. Desde allí Nahir fue derivada al Heca donde murió al ser ingresada al quirófano. Gisela, en tanto, quedó internada en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria fuera de peligro.

Las detonaciones sobresaltaron el tenso ambiente en el que viven los vecinos de Miller al 1200. Algunos de ellos salieron para ver solamente lo que había sucedido. Otros agarraron las armas que tenían a mano en sus viviendas para proveerse de seguridad y vengar el ataque. Y cuando aún no se había disipado el olor a pólvora, estuvieron a poco de toparse con la dupla homicida que había dejado malheridas a las hermanas Ruiz Díaz. Incluso, según se pudo conocer, un vecino en moto persiguió a los asesinos hasta que los perdió de vista. A menos de 200 metros de la escena del crimen, en Calvo y Sorrento, hay cámaras de videovigilancia que podrían haber captado la llegada o huida de los sicarios.

Detalles que se presentan como no menores en la vida de Nahir Ruíz Díaz. La joven mujer no residía en el lugar donde fue asesinada. Vivía con sus dos hijos a unas 40 cuadras de allí, en inmediaciones de Somoza al 3300, en el barrio Nuevo Alberdi Oeste. La casa en la que la mataron es donde reside su hermana Gisela junto a su familia. Algunos vecinos que dijeron conocerla la semblantearon como “una piba que no era fácil”. Tenía en su haber una anotación judicial por una denuncia de amenazas de marzo de 2021.

Residentes de la zona indicaron que su actual pareja y padre de uno de sus hijos está preso cumpliendo una condena en una cárcel de la provincia. “Ella no vivía acá. Venía porque con la hermana hacían prepizzas para vender”, explicó una vecina de la cuadra que recordó que Nahir era una de siete hermanos.

En la perifería

Como muchas calles de la periferia rosarina, Miller al 1200 parece una arteria bombardeada. Sólo sobre esos 100 metros hay al menos tres puntos de difícil circulación, uno de ellos un cráter tapado con agua pestilente. Está a unos 150 metros del campo de deportes del Club Argentino de Rosario y a una distancia similar del puente elevado de calle Sorrento sobre el arroyo Ludueña, en inmediaciones del Parque de los Constituyentes. Por esa calle llegó alrededor de las 17 horas del viernes una moto con dos ocupantes.

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Según con quien se hable puede que la moto haya sido una 110 o una Honda CG 125. En el rodado circulaban dos hombres sin cascos, dijeron quienes los vieron arribar. Al menos uno de ellos llevaba una gorra con víscera. La moto se estacionó frente al pasillo con el número 1207. El acompañante bajó, tocó a la puerta de madera y “vendió” el ardid de que venía a buscar unas prepizzas que le había encargado a Nahir. Cuando supo que la mujer estaba en la vivienda corrió hacia el interior para completar su faena. Todo adelante de los dos pequeños hijos de la víctima. “Fue una salvajada lo que hicieron. La mataron delante de sus hijos, la remataron en el piso”, explicó una vecina.

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Nahir Liliana Ruiz Díaz, la víctima.

En medio del pandemónium en el que se convirtió la cocina de la casa en la que estaban Nahir y Gisela, la primera fue alcanzada por siete disparos que la dejaron al borde de la muerte. Cuando su hermana vio la escena trató de correr al sicario y éste le disparó sin titubear hiriéndola y tirándola al piso. “Se escucharon un montón de tiros. No te puedo decir si 10, 15 o 20. Pero fueron un montón, todos seguidos”, explicó una vecina. En el pasillo y en la vereda quedaron manchas de sangre que servían para comprender lo despiadado del ataque.

Ante la gravedad del escenario los familiares de las mujeres las cargaron en autos particulares y las llevaron a distintos hospitales. Agonizante, Nahir pasó por el Hospital Alberdi y de ahí fue derivada al Hospital de Emergencias donde ingresó directamente a quirófano. A las 18.40 fue declarada muerta en medio de la cirugía. Gisela fue traslada al Eva Perón de Granadero Baigorria donde quedó internada en observación, aunque fuera de peligro.

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En la escena del ataque, peritos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) recogieron 15 vainas servidas calibre 9 milímetros. La madre de las mujeres baleadas les entregó a los efectivos de Homicidios los celulares de sus hijas para ser peritados y descartar hipótesis. “Si bien lo que pasó con la chica es terrible, esto pudo ser mucho peor. Acá en la zona tenemos de todo, como en cualquier barrio. Este es un barrio jodido. Cuando se escucharon los disparos, algunos agarraron los fierros y salieron a la calle. Por segundos no se toparon con los asesinos. Es más, uno de los pibes del barrio agarró la moto y los salió a perseguir, pero los perdió de vista”, explicó una residente.

La investigación por el asesinato de Ruíz Díaz quedó en manos de la fiscal Marisol Fabbro, quien comisionó a los pesquisas de la AIC para que trabajaran en territorio en búsqueda de testimonios y en el relevamiento de video filmaciones que aporten claridad al hecho. A media mañana de ayer, los familiares de la mujer trataban de culminar los trámites y reunir el dinero para realizar el funeral y sepelio de Nahir.