Palabras inoportunas y robo de u$s 27 mil en Echesortu
Los inmigrantes sicilianos que poblaron Rosario desde fines del siglo XIX tenían un aforismo muy ilustrativo: “Nadie te sabe, nadie te roba”. El desajuste pronominal del dicho no opaca su precisión a la luz de lo que le pasó a una familia en plena zona comercial de Echesortu...

Martes 25 de Enero de 2011

Los inmigrantes sicilianos que poblaron Rosario desde fines del siglo XIX tenían un aforismo muy ilustrativo: “Nadie te sabe, nadie te roba”. El desajuste pronominal del dicho no opaca su precisión a la luz de lo que le pasó a una familia en plena zona comercial de Echesortu. Dos personas llegaron a la casa el domingo a las 10 de la noche y tocaron a la puerta. Cuando abrió, el dueño, de 66 años, fue atropellado por los que estaban afuera, que no tardaron en inmovilizar a los ocupantes exhibiendo armas de puño. Enseguida les ordenaron que entregaran el dinero que sabían tenían allí guardado.

Eran 27 mil dólares producto de la venta de una propiedad. Y los investigadores de la Unidad Regional II están convencidos de que la ocasión del robo pudo haber sido creada por los comentarios que las propias víctimas habían hecho en su cuadra sobre ese negocio reciente.

Tal cosa se desprende por la resolución que tuvieron los maleantes al exigir el dinero y al elegir esa vivienda de Mendoza 3650 para cometer el delito.

Los dos visitantes se plantaron en la puerta de la casa y llamaron. “Llegaron con una caja de grandes dimensiones que daba la apariencia de ser un regalo con el ardid de decir que traían un presente para alguien de la familia. No tuvieron necesidad de utilizar el pretexto porque les abrieron la puerta normalmente”, contó el comisario principal Claudio Romano, jefe de la seccional 6ª, que tiene jurisdicción en esa zona.

Según el relato que reproduce lo expuesto en la denuncia, en la casa había cinco personas. El dueño, Juan C., de 66 años, su esposa María del Carmen C., de 68, una hermana del hombre y dos hijos del matrimonio.

“Los delincuentes los maniataron y los golpearon hasta que lograron sacar dónde estaba el dinero. Se llevaron la suma de 27 mil dólares”, agregó el oficial.

Quince minutos. Los ladrones abandonaron la casa ni bien se hicieron del dinero. Las víctimas de la visita calcularon que los intrusos permanecieron unos quince minutos en la vivienda, que tiene un local comercial de calzado deportivo a un lado y un edificio en construcción al otro. Cuando pudo zafar de las ataduras, el matrimonio llamó al 911 para denunciar lo ocurrido.

La Sección Rastros de la División Criminalística y la personal de la comisaría levantaron algunas huellas de la casa. Allí quedaba flotando la sensación de que los dueños hicieron lo menos aconsejable para su propia seguridad: divulgar que tenían dinero en casa tras una operación comercial lo que, infortunadamente para ellos, llegó a los oídos menos propicios.