Domingo 27 de Julio de 2008
Santa Fe.— Poco más de 24 horas después del crimen de un pibe de 17 años en el conflictivo barrio Barranquitas Oeste de esta ciudad, un chico de 14 años fue baleado en cercanías del lugar y anoche estaba internado en estado delicado en el Hospital de Niños. En tanto, otro muchacho de 20 años también fue alcanzado por un escopetazo que presuntamente le disparó su papá en medio de una discusión familiar.
El primero de los hechos ocurrió a las 16.30 del viernes en inmediaciones de Lamadrid y Gaboto, en la plaza del humilde barrio Barranquitas Oeste, cuando el menor Damián Alejandro Ayala, de 14 años y domiciliado muy cerca de allí junto a su familia, fue alcanzado por un disparo de carabina efectuado por un desconocido que huyó del lugar. El proyectil le ingresó al menor por el lado derecho del abdomen y quedó alojado en su cuerpo.
El chico fue socorrido de inmediato por vecinos del lugar y llevado al Hospital de Niños, donde quedó internado en estado reservado. Hasta anoche no había detenidos por la agresión que ocurrió a escasos metros de donde el jueves a la noche fue acribillado a balazos Gabriel Omar Fernández, de 17 años. Por ese homicidio la policía apreso a un hombre de 28 años y dijo que todo se trató de un ajuste de cuentas entre bandas del barrio.
Discusión. Por otra parte, a las 22 del viernes, en el barrio San Agustín II de la zona norte de la ciudad capital, un joven identificado como Lisandro Ayala, de 20 años, fue herido de un escopetazo en la rodilla izquierda.
El episodio tuvo lugar luego de una discusión que mantuvo con su padre, de 49 años, quien fue detenido en el mismo lugar y en poder de quein la policía secuestró una escopeta calibre 16, supuestamente utilizada en el hecho. l (Télam)