Otro fiscal para el caso García Belsunce
Gonzalo Aquino es el nuevo fiscal de dedicación exclusiva que va a reemplazar a Diego Molina Pico, ya tiene el expediente en sus manos y puso a todos bajo sospecha: la familia, los vecinos y los vigiladores. Se abre a una nueva etapa luego de que en julio pasado fuera condenado por encubrimiento el viudo Carlos Carrascosa.

Domingo 20 de Enero de 2008

Buenos Aires.- Gonzalo Aquino es el nuevo fiscal de dedicación exclusiva que va a reemplazar a Diego Molina Pico, ya tiene el expediente en sus manos y puso a todos bajo sospecha: la familia, los vecinos y los vigiladores. Se abre a una nueva etapa luego de que en julio pasado fuera condenado por encubrimiento el viudo Carlos Carrascosa.

El crimen de María Marta García Belsunce, ocurrió en octubre de 2002 y desde ese momento estuvo a cargo del fiscal Diego Molina Pico. En esta nueva etapa el caso estará en manos de Gonzalo Aquino, quien heredó el caso tras el juicio oral, ya que era el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Pilar, la fiscalía de origen del expediente.

Pero por decisión de su jefe, el fiscal general de San Isidro Julio Novo, Aquino fue relevado de otras causas y pasó a dedicarse exclusivamente al expediente Belsunce, como ya había sucedido en la instrucción anterior con el fiscal Molina Pico.

Aquino está acompañado por dos secretarios judiciales y dos instructores de la Procuración bonaerense y, además, incluyó en a tres detectives de la Subdelegación de la DDI de Pilar.

El fiscal tomó la causa a fines de agosto de 2007. El expediente ya sumó dos nuevos cuerpos. "Está investigando a todos. No deja ninguna hipótesis de lado. La familia, los vecinos y los vigiladores están en la mira", informó una fuente judicial.

Aquino debe seguir las instrucciones del fallo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 de San Isidro que, al margen de condenar Carrascosa a cinco años y medio de prisión, ahora excarcelado, ordenó que se sigan investigando todas las hipótesis planteadas en el debate.

Esto implica, por un lado, a la hermanastra de María Marta, Irene Hurtig, y a su esposo Guillermo Bártoli. Pero el fiscal también avanza, como sostienen los abogados de la familia Belsunce y la defensa del viudo, hacia un presunto homicidio en ocasión de robo que apunta a los vigiladores y el vecino Nicolás Pachelo.

Sobre la pista de los Bártoli, la fiscalía analiza una serie de pruebas que el matrimonio presentó para derribar el nuevo móvil del crimen planteado en el juicio por Molina Pico.

Se trata de una discusión entre dos mujeres que serían, según sostuvo Molina Pico, Irene y María Marta, la noche previa al día del homicidio. Esa discusión fue introducida en el juicio a partir de dichos de testigos, entre ellos una vecina del Carmel.

Los Bártoli presentaron en la fiscalía una serie de fotos y un video que acreditarían que esa discusión no pudo haber existido en su casa, o al menos Irene no estaba, porque la noche del 26 de octubre de 2002 fue junto a su esposo no sólo a la iglesia, sino también a un casamiento que se celebró en Pilar. En lo que más avanzó la fiscalía hasta ahora es en la pista de los vigiladores que en octubre de 2002 tenían a cargo la custodia del country.

Varios de ellos que declararon en la instrucción y en el juicio, fueron citados nuevamente para una testimonial y, según, fuentes judiciales citadas por Télam, "volvieron a aparecer contradicciones entre ellos y entre lo que ya habían declarado".

Dos de los vigiladores, José Ramón Alejandro Ortiz y Norberto Glennon, fueron sometidos a un careo. El segundo admitió que no estaba seguro de lo que ya había declarado.

Glennon fue el vigilador que dijo que vio a Ortiz entrar a la casa de María Marta junto a Carrascosa cuando su compañero fue a avisar que la masajista Beatriz Michelini estaba esperando autorización para ingresar al country.

El fiscal también está cotejando los registros de horarios y posiciones de los vigiladores, y los ingresos y egresos de socios y visitantes al country el día del crimen.

Además, mandó a analizar nuevamente con el sistema VAIC de entrecruzamientos telefónicos las líneas de familiares, de la guardia del country y hasta de los vecinos.

Incluso, Aquino mandó a peritar un revólver 38 que hace unos meses apareció en un río externo al country Carmel, y que había sido arrojado allí por un vigilador que misteriosamente la encontró tirado afuera del perímetro, pero a la altura de la casa de Carrascosa.

Tal como ya se había determinado en otros pericias, este revólver fue descartado porque el arma con la se mató a María Marta fue un revólver calibre 32 que nunca se encontró. (Télam)