Sábado 27 de Septiembre de 2008
Una suboficial de policía de la Unidad Regional I fue arrestada la noche del jueves y se convirtió en la cuarta integrante de la fuerza de seguridad imputada de participar de una banda, en la que también hay acusados cuatro civiles, que perpetraron una importante estafa contra bancos y mutuales de la ciudad de Santa Fe mediante la obtención de créditos a nombre de terceros que después se declaraban en quiebra y pasaban a ser incobrables.
Fuentes judiciales indicaron que la acusación preliminar que pesa sobre el grupo es la de estafas reiteradas. Y que, como ese delito es excarcelable, los ocho implicados fueron recuperando la libertad a medida que prestaron declaración indagatoria ante el juez de Instrucción Pedro Guevara.
La última persona que se incorporó a la lista de imputados resultó ser una empleada de la Inspección de Zona 7ª de la Unidad Regional I de policía. La mujer, dijeron las fuentes, estaba incluida en el primer lote de sospechosos dentro de la fuerza, tres de los cuales ya habían sido arrestados el jueves: se trata de una subcomisaria que prestaba servicios en el área informática de la fuerza, un sargento y un suboficial que cumplía destino en la Dirección de Asuntos Internos.
La pesquisa. Fue precisamente la gente de Asuntos Internos la que empezó la investigación en febrero pasado y voceros de esa repartición policial dijeron a LaCapital que lo hecho hasta ahora sólo "es la punta de un iceberg".
Según se pudo establecer, el ardid consistía en contactar a varias personas, entre ellos muchos policías, para que obtuvieran créditos personales de montos elevados. Tras ello, los solicitantes presentaban su pedido de quiebra y dejaban de pagar los préstamos perjudicando a los bancos y mutuales que cayeron en la maniobra cuyo monto defraudatorio aún no fue establecido.