Policiales

Otorgaron la libertad bajo fianza a un policía acusado de colaborar con Los Monos

El ex subjefe de la Brigada de Homicidios de la Unidad Regional II, Sergio Blanche, fue titular de la comisaría 5ª de Puerto San Martín y está acusado de aportar logística al grupo.

Sábado 18 de Abril de 2015

Dos días después de la firma del juicio abreviado que aplicó condenas a 14 integrantes del núcleo duro de la banda de Los Monos, un camarista penal le otorgó la libertad mediante el pago de fianza a un policía acusado de aportar logística y balas a la organización del barrio Las Flores. El magistrado tuvo en cuenta que la causa está cerrada y que ya avanza el juicio escrito que se le sigue al efectivo junto a otros 16 acusados que no fueron parte del convenio, la mayoría integrantes de fuerzas de seguridad. Se trata de Sergio Rafael Blanche, ex subjefe de la Brigada de Homicidios de la Unidad Regional II, quien se encontraba en prisión domiciliaria e incriminado en base a escuchas de conversaciones telefónicas con otro miembro de la organización.

El policía estuvo ayer en una audiencia en la que el juez de la Cámara Penal Daniel Acosta hizo lugar a un planteo de los defensores de Blanche para que le otorgaran la libertad. Los abogados Paul Krupnik y José Nanni habían pedido ese beneficio primero ante el juez Juan Carlos Vienna, quien estuvo a cargo de la instrucción de la causa 913/12. Una investigación con más de 30 acusados de pertenecer a una asociación ilícita para cometer diferentes delitos, narcotráfico entre ellos. Pero, en febrero, el magistrado no hizo lugar al pedido de libertad del policía, ni siquiera con restricciones.

Tras una primera audiencia en la que expusieron sus argumentos las partes, Acosta dispuso ayer revocar la negativa de Vienna. Y ordenó que el trámite de libertad siga en el juzgado de Instrucción, ahora a cargo de Alejandra Rodenas, para que se cumpla allí un incremento en el pago de la fianza.

Proveedor. El policía fue detenido el 17 de octubre de 2013, cuando estaba al frente de la comisaría 5ª de Puerto General San Martín, en el departamento San Lorenzo, tras detectarse escuchas que lo mencionan como proveedor de municiones a la banda.

El juez Vienna lo involucró en la causa de Los Monos ya que de un Nextel suyo terminado en 911 se detectaron, en 15 días, 32 comunicaciones con un teléfono perteneciente a Mariano Ruiz, supuesto encargado de blanquear el dinero que la banda de barrio Las Flores generaba con sus actividades delictivas. El fiscal de Cámaras Guillermo Camporini planteó en su momento que la banda habría acudido a Blanche para obtener municiones que luego usarían en los atentados cometidos en represalia por el crimen de Claudio "Pájaro" Cantero, quien fuera el líder del clan.

El policía fue procesado como integrante de la asociación ilícita y por violación de secreto y cohecho. Para dictar la medida también se tuvieron en cuenta conversaciones entre Ruiz y el prófugo Ramón "Monchi" Machuca que supuestamente aluden a Blanche como "Sergio". Entre otras, una que dice: "El de las municiones está todo cagado. No me quería vender nada. Ahí hablé con Sergio. A las ocho y media me pasa las cajas".

Los motivos. Al analizar el tema de la libertad del policía, el juez Acosta primero consideró que "existe peligrosidad procesal", es decir, riesgo de que intente entorpecer pruebas, ya que "no se trata de cualquier miembro de la fuerza de seguridad sino un alto jefe". "Ha sido probabilizado que mantenía contactos con personas que determinaban una situación elusiva del accionar de la Justicia", evaluó.

Sin embargo, para el magistrado esto no impide analizar la extensión en el tiempo que lleva la medida cautelar impuesta a Blanche. Entre los 34 días que pasó en el penal policial de Jefatura y la detención que cumplió en su domicilio, llevaba en prisión preventiva 18 meses. En ese marco la defensa advirtió que la pena mínima que podrían aplicarle es de 3 años, de modo que con sólo ocho meses cumplidos podría salir en libertad condicional. Un plazo que se excedió en este caso. Y que de extenderse, para Acosta, violentaría la proporción que debe guardar el encierro preventivo.

Por eso, en el "contexto de una investigación virtualmente agotada" y con buena parte de la pena en expectativa ya cumplida, el juez consideró que Blanche debe recuperar la libertad. El policía ya había depositado una fianza de 30 mil pesos cuando obtuvo la prisión domiciliaria. Como resguardo adicional, el magistrado ordenó ahora que se incremente ese monto. La fianza definitiva será fijada en el juzgado de Rodenas.

Otro planteo de la defensa era que Blanche estaba en una situación de desigualdad respecto del ex subjefe de Sustracción de Automotores de la policía rosarina, el oficial Guillermo Cardini, y del ex jefe de Inteligencia de la ex Drogas Peligrosas, Cristian Floiger, ambos procesados por sus nexos con la banda de Las Flores pero que llegaron hasta esta instancia en libertad. El juez respondió que las situaciones de los tres policías no son idénticas —aunque lo haya sido la imputación original— y remarcó que el análisis de las medidas cautelares debe aplicarse a cada caso concreto.

Valoración. "Esta es la tercera resolución en la que el juez Acosta revoca decisiones de Vienna, lo que revela su coraje y valentía", dijo el abogado Paul Krupnik al finalizar la audiencia de ayer, y calificó a la causa en que se investigó a la banda de Los Monos como una "fantochada jurídica" y una "invención de la gestión socialista".

El profesional evitó opinar sobre el acuerdo de juicio abreviado que impuso penas de 3 años de prisión efectiva o condicional para la mayoría de los 14 acusados que aceptaron el convenio. El trato asigna al sindicado jefe del clan, Ariel Máximo "Guille" Cantero, un total de 9 años de prisión por comandar el grupo, como partícipe secundario del crimen de Diego "Tarta" Demarre, dueño del boliche frente al cual asesinaron al Pájaro Cantero, y por una condena previa a 2 años de prisión efectiva por la tenencia de un arma civil.

Si bien no quiso opinar sobre la sustancia de ese acuerdo, Krupnik hizo consideraciones sobre la prueba. Un requisito del abreviado es que los acusados reconocen no sólo su responsabilidad sino también la evidencia en su contra, con lo cual dan validez a las escuchas telefónicas tan cuestionadas a lo largo de la pesquisa. Para el abogado, sin embargo, esto "no tiene incidencia" en el trámite escrito que sigue en pie para los empleados de fuerzas de seguridad. Por esto adelantó que objetará la legitimidad con fue obtenida esa evidencia que es el nudo de la causa.

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