Domingo 20 de Septiembre de 2009
Tres taxistas fueron asaltados entre la noche del viernes y la tarde ayer en distintos puntos de la ciudad, hechos que ratifican el estado de alerta en el que se encuentra el gremio de los choferes. El episodio más grave sucedió a las 19 de ayer en la zona de Amenábar y Alsina, donde un chofer sufrió un fuerte golpe en la cabeza y los delincuentes le dispararon con un arma de fuego que afortunadamente no funcionó.
El primero de los atracos se produjo cerca de las 23 del viernes en Grandoli y bulevar Seguí, zona sur de la ciudad. Allí, a un chofer de la empresa de radio taxi 4380000, un hombre armado le quitó la llave del vehículo y la recaudación del día. Tras el asalto, el chofer se comunicó con su base y desde allí enviaron a un compañero para que le preste apoyo y colaboración mientras esperaba la llegada de la policía.
Entonces se dio una situación curiosa. El chofer que había llegado en apoyo y que se encontraba ya con su compañero, también fue asaltado en la misma zona. En esos episodios ninguno de los empleados sufrió lesiones.
Buena suerte. Pero ayer a la tarde un integrante de la empresa de radio taxis 4555555 pasó un momento de tensión. Dos pasajeros lo asaltaron en Amenábar y Alsina, en el oeste de Rosario. Tras quitarle algo de dinero, los delincuentes lo golpearon en la cabeza y uno de ellos disparó un arma, pero el proyectil no salió.