Sábado 16 de Octubre de 2010
Buenos Aires.— Un total de ocho personas, entre ellas la familia acusada de secuestrar y matar a Matías Berardi, quedó procesada por el secuestro agravado que terminó en el asesinato de Matías Berardi, el adolescente de 16 años hallado sin vida en Campana hace dos semanas. La resolución define que los miembros de la banda tomaron la decisión grupal de ultimarlo porque el chico se había escapado y que fue Richard Souto, un herrero de 43 años y dueño de la casa, el encargado de ejecutarlo.
Richard Souto es el propietario del galpón de Benavídez donde Berardi estuvo cautivo desde la mañana del 28 de septiembre y de donde logró escapar pero fue recapturado.
El juez federal subrogante de Campana Adrián González Charvay procesó por secuestro extorsivo seguido de muerte a ocho de los diez detenidos.
Además de Souto, fueron procesados y seguirán detenidos su mujer, Ana Cristina Moyano, de 38 años; su hija Jennifer Stefanía Souto, de 19, y Elías Emanuel Vivas, de 22.
La medida también alcanzó a Néstor Facundo Maidana Calveira, de 23 años, alias el Chino, a su hermano Federico Esteban Maidana Calveira, de 27, a Celeste Moyano, de 27, la pareja de Maidana y hermana de Ana, y a una adolescente de 17 años.
Los únicos dos detenidos que fueron liberados por falta de mérito son el ex socio del herrero uruguayo, Santiago García, de 61 años, y el portero Miguel Moyano, padre de Ana y Celeste y suegro del herrero. Ambos seguirán siendo investigados hasta colectar más pruebas que determinen si estuvieron o no vinculados con el hecho.
El juez González Charvay le atribuyó al uruguayo Souto la autoría del crimen de Berardi. En la medida procesal, el magistrado señala que Souto fue quien en el descampado a la altura de Campana disparó dos balazos con una pistola 11.25. Uno de los proyectiles ingresó por el omóplato derecho de Berardi y le ocasionó la muerte.
Evidencia clave. La principal prueba que coloca a Souto como el presunto tirador es una pericia que detectó rastros de pólvora en sus manos. Para la Justicia, los tres imputados que concretaron la captura de Berardi, cuando a las 5.45 del 28 de septiembre se bajó de la combi que lo dejó en el ramal Pilar de Panamericana y ruta 26, fueron los hermanos Maidana y Vivas.
Ocho fueron los llamados extorsivos que en total recibieron desde el celular del joven asesinado los padres de Matías —Juan Pablo Berardi y María Inés Daveiro—, y, según la causa, el monto del rescate solicitado varió de 500 a 30 mil pesos.
Todos los llamados extorsivos fueron realizados por el mismo imputado, el Chino Maidana. Además, a partir de la declaración de los vecinos de la herrería de Benavídez, se estableció que el uruguayo Souto y Facundo Maidana fueron quienes recapturaron a Matías cuando a las 19.20 de aquel 28 de septiembre logró escapar del lugar de cautiverio y pedir ayuda.
Souto y Maidana salieron a perseguirlo y lo recapturaron a las dos cuadras, en la puerta del cementerio municipal. A los mismos acusados, los señalan como los responsables de trasladar a Matías al lugar del crimen. En cambio, a Ana Moyano, a su hermana Celeste y a la hija de la primera, Jennifer Souto, le atribuyen el rol de engañar a los vecinos y alertar a los gritos que el joven que corría era un ladrón que las había intentado asaltar.
La llamada. La clave que llevó a los investigadores a la herrería de Souto fue un llamado realizado al 911 por una vecina que al ver en los noticieros de tv la foto de Berardi y enterarse que había aparecido asesinado tras estar secuestrado, denunció que la noche anterior un chico parecido a la víctima había salido corriendo y pidiendo ayuda.
En caso de ser condenados en un futuro juicio oral, los ocho procesados por secuestro extorsivo agravado seguido de muerte podrían recibir la pena de prisión perpetua. l (Télam)
Condolido
Santiago García, uno de los dos imputados por el secuestro y crimen de Matías Berardi que fue liberado por falta de mérito, dijo que le gustaría conocer a la familia del adolescente y aclararle que nada tuvo que ver con lo sucedido. "Si los tuviera frente a mí les diría que me siento muy preocupado por lo que pasó".