Policiales

Ocho años de cárcel por matar a su mejor amigo

“No me acuerdo de nada”, dijo entonces el joven de 23 años, que  fue condenado en juicio abreviado por ese crimen y por un intento de robo.

Lunes 20 de Octubre de 2014

Un joven verdulero fue condenado a ocho años de prisión por el crimen de su mejor amigo, a quien asesinó el año pasado de un disparo en la cabeza en un absurdo incidente desatado tras varias horas compartiendo drogas y alcohol. La pena, que unifica ese delito con un intento de robo que había cometido 20 días antes, fue acordada entre la fiscalía y la defensa en un juicio abreviado homologado por la jueza de Sentencia Nº 2 María Isabel Mas Varela.
  La tarde del 28 de abril de 2013 Hugo Sebastián “Manco” Cosenza, hoy de 23 años, le disparó su amigo José Luis Espíndola mientras tomaban vino en la casa de un tío del primero, en Gaboto e Iriondo. Espíndola, de 23 años, fue ingresado en el Hospital Clemente Alvarez con un tiro en la ceja izquierda y murió a los tres días. Y dos días más tarde, el Manco fue apresado en una casa de Armstrong donde lo alojaban familiares.

Muy pasado. “No me acuerdo bien de nada, veníamos de hace tres días amanecidos, chupeteando, fumando marihuana, tomando cocaína. Fuimos a la casa de mi tío y ahí seguimos tomando y fumando, y yo no me acuerdo de nada, si había o no un arma. Lo único que me acuerdo es cuando me rescaté me dijeron que había matado a mi amigo... Nunca le podría haber hecho esto, hasta ahora lo estoy llorando. Andábamos en la calle juntos, nunca tuve problemas con él. No me acuerdo, estaba muy pasado... No discutí, no me acuerdo de nada...”, contó Consenza al ser indagado en el Juzgado de Instrucción Nº 3 que investigó el homicidio.
  Lo único que pudo recordar en ese momento Cosenza era que había consumido “mucho faso, mucha merca y escabio”. Su relato coincidió con el de su tío Daniel, quien recordó que esa tarde el Manco y José llegaron a su casa ebrios y se pusieron a tomar vinos en el patio. En un momento él fue a hacer unos mandados y al volver, 20 minutos después, vio salir a su sobrino corriendo al grito de “tío no sé que me pasó”.
  Cuando Daniel entró a su casa se topó con José tirado en el suelo y con la cara llena de sangre. “Sebastián le pegó un tiro en la cabeza a José y se escapó”, le explicó su esposa.
  A estos testimonios se sumó el de la madre de Espíndola, quien contó que su hijo había estado al mediodía comiendo un asado en su casa con un amigo llamado Sebastián que cada tanto “se levantaba la remera y mostraba un revólver con mango marroncito que tenía en la cintura haciéndose el canchero”. La mujer comentó que ambos se fueron cerca de las 13 y que unas tres horas después Consenza volvió a su casa y le dijo: “Yo maté a José” y “se rajó”.
  La madre de la víctima admitió además la relación de amistad entre ambos jóvenes. “Se habían criado juntos, se conocían de chiquitos. No sé qué pasó en ese momento”.

Acuerdo. En octubre de 2013 el juez de Instrucción Luis María Caterina procesó a Consenza por homicidio agravado por uso de arma de fuego. La defensa apeló y, en noviembre pasado, la Cámara confirmó el fallo.
  Entonces la fiscal Cristina Herrera y el abogado defensor Mariano Scaglia acordaron un procedimiento abreviado: la acusadora pidió, con conformidad del imputado, una pena de ocho años por los dos delitos. El Juzgado de Instrucción admitió la pretensión y giró la causa a Sentencia. La jueza Mas Varela hizo lugar al abreviado ya que “del examen de los elementos acopiados no se advierten circunstancias que obstaculicen la procedencia” del acuerdo. Asimismo, la magistrada sostuvo que la pena acordada se corresponde con las pautas de previstas por la ley en cuanto a la “edad del autor, grado de instrucción y bienes vulnerados”.
  Así, Cosenza fue condenado a ocho años por el homicidio de su mejor amigo y un intento de robo (ver aparte) cometido días antes, cuando quiso —sin éxito— sustraerle la cartera a una mujer que esperaba el colectivo en una esquina.

Atraco frustrado por los vecinos

El intento de robo por el cual también condenaron a Hugo Cosenza fue el 4 de abril de 2013, a las 14, en Cafferata y Seguí. Al declarar, la mujer asaltada recordó que mientras esperaba el colectivo alguien quiso sacarle de un tirón la cartera. Ella se resistió y comenzó un forcejeo. Vecinos la ayudaron, el asaltante quiso huir pero los vecinos lo retuvieron. Según testigos, llegaron familiares del ladrón que lo ayudaron a zafar pero la policía lo apresó cuando escapaba.
 

 

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