Sábado 27 de Septiembre de 2008
Buenos Aires.— Una jarra que se cree contiene metanfetamina diluida en vino tinto fue secuestrada en una nueva inspección realizada en la quinta de Ingeniero Maschwitz donde en julio pasado se descubrió un laboratorio de drogas sintéticas montado por un cartel mexicano.
Fuentes judiciales dijeron que la sustancia no llamó la atención en julio ya que se pensó que sólo era vino. Pero en la nueva inspección los pesquisas detectaron que ese vino estaba cristalizado, por lo que sospechan que se trata de metanfetamina diluída.
Los pesquisas ya establecieron como pista principal de la ruta del narcotráfico, que la banda mexicana logró sacar del país metanfetamina diluída en vino blanco, fabricada en una primera etapa en base a pseudoefedrina extraída de medicamentos de venta libre y, en una segunda fase, a base de efedrina pura que obtenía de trianguladores que la compraban a farmacias y droguerías.
En la nueva visita a la quinta de Maschwitz los investigadores secuestraron varias botellas de vino, corchos y algunos documentos y tarjetas que ahora podrían adquirir relevancia en la investigación.
Procesados. En tanto, por el desvío de efedrina al mercado ilegal, el juez federal de Campana Federico Faggionatto Márquez procesó y dictó la prisión preventiva de tres de los 17 detenidos que hay en la causa. Se trata de los hermanos Guillermo y Héctor Salomón, dueños de una farmacia del barrio porteño de Liniers, y de su cliente, el fisicoculturista Daniel Mancuso. Los tres están acusados de almacenar materia prima para la elaboración de estupefacientes y, los Salomón, de haber vendido efedrina a personas no autorizadas.
En la farmacia también se secuestró documentación que acreditaría el desvío ilegal de 247 kilos de efedrina de la misma partida que había sido secuestrada en el laboratorio de Ingeniero Maschwitz donde operaba el cartel mexicano.
En la causa en la que se investiga a los narcos mexicanos hay 17 detenidos, entre ellos el gerente de la banda, el argentino Marcelo Tarzia. En tanto se halla prófugo el líder de la organización, el mexicano Jesús Martínez Espinoza, mentor de la maniobra para fabricar metanfetamina para exportación.
Si bien hay indicios que relacionan a los narcos con el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, acribillados en General Rodríguez, las causas aún van por carriles separados. Pero la querella cree que el caso debe quedar en manos de Faggionatto Márquez al determinarse que Forza y un socio de Ferrón realizaban negocios con Tarzia relacionados con la compra venta de efedrina con la que el cartel elaboraba las drogas sintéticas.