Policiales

Nuevas pistas en la investigación del asesinato del repartidor de gaseosas

Recibió ocho balazos cuando descargaba en un quiosco en Parque Casas. Tenía dos hijos. No hubo robo y no descartan vínculo del crimen con el conflicto gremial de Camioneros o una venganza equivocada.

Martes 06 de Mayo de 2014

"No tengo nada", exclamó el repartidor de gaseosas Damián Vaca un segundo antes de que un hombre que acababa de bajarse de una moto le descargara ocho balazos a quemarropa frente a un quiosco del barrio Parque Casas. Detrás de la cruenta ejecución del trabajador no asomaba una motivación clara. La acción no se descartaba como el nuevo episodio de una disputa en el Sindicato de Camioneros de Rosario. Por otra parte, algunos vecinos de la cuadra donde ocurrió el incidente anoche lo señalaban como una venganza contra un hombre equivocado. A la víctima, de 31 años, no le robaron nada.

Algunos elementos surgidos en la tarde orientaron el caso hacia la interna gremial que ya se cobró una vida el 12 de abril pasado, en una refriega a balazos en el camping que la entidad de los conductores tiene en Pérez (ver aparte). Sin embargo, tal conjetura fue desconocida por el representante legal de la Comisión Directiva que conduce al sindicato, Gabriel Navas. "No hay nada que haga presumir que la muerte de este afiliado sea otra cosa que un hecho de inseguridad".

La línea del conflicto gremial, no obstante, estaba presente por algunos datos que le llegaron al fiscal del caso, Miguel Moreno. Vaca no tenía una adhesión conocida a ninguno de los grupos internos en disputa pero sí estuvo presente en el predio de camioneros en Pérez, en ocasión del asesinato del afiliado Nicolás Esteban Savani, hecho que motivó la intervención del sindicato, que se concretará mañana.

Pedido. Vaca tenía 31 años y vivía con su mujer y sus dos hijos en un barrio nuevo donde le habían adjudicado una casa, en Villa del Parque al 4000, cerca del barrio Cristalería. A las 9 de ayer se bajó en un quiosco situado de pasaje Netri al 1400 para entregar un pedido. Había llegado con un compañero en un camión que se detuvo a dos cuadras, en la avenida Casiano Casas. El otro empleado se dirigió a un almacén para dejar mercadería.

A esa hora, el quiosco ubicado en el pasaje Netri era atendido por un adolescente que se convirtió en un testigo del trágico suceso. "Mi abuela se fue a un negocio mayorista y me dejó la plata para el chico que iba a traer las botellas de Coca Cola. Al rato llegó el repartidor con el pedido. Le dije que esperara porque tenía que buscar la llave de la puerta, pero como no la encontré le pedí que dejara el pedido en la casa de mi mamá que está al lado. En ese momento, un hombre vestido con un jean y una campera negra se bajó de una moto. Yo creía que venía a comprar, pero el tipo se acercó al repartidor. Le tocó la espalda y cuando el muchacho se vio vuelta le tiró varios tiros sin decirle nada", sostuvo el chico.

El motociclista, un hombre robusto con un casco que impedía ver su rostro, vació el cargador de una pistola nueve milímetros. Vaca se derrumbó agonizante en la vereda. Otros cuatro proyectiles atravesaron la pared del frente de la casa contigua donde vive el chico con la madre y la abuela.

Las estampidas paralizaron al adolescente, que se arrojó al suelo y sólo atinó a salir a la calle cuando la balacera había cesado. En ese momento vio a Vaca tendido en el suelo. Un rato después, al trabajador lo llevaron al Hospital de Emergencias, donde murió unas cuatro horas después.

Cuando ya el agresor se había marchado con la moto a alta velocidad en dirección al bulevar Rondeau, el adolescente se desplomó en la vereda. "Me caí al piso porque no podía creer lo que había visto. Una vecina me ayudó a levantarme cuando estaba volviendo mi abuela", recordó el pibe. Tras el ataque, el chico se asustó más al escuchar que alguien tocaba el timbre del quiosco unas "cinco o seis veces", pero él no atendió los llamados. El adolescente comentó que algunos vecinos dijeron que vieron a otro hombre en la esquina.

En en la escena del crimen los efectivos de la policía científica secuestraron nueve vainas calibre nueve milímetros.

Versiones. El fiscal Miguel Moreno no descartó que el caso estuviera vinculado con el conflicto en el Sindicato de Camioneros en el que fue asesinado Savani, un afiliado de 24 años de esa organización sindical. "Es una hipótesis pero no hay un elemento concluyente al respecto. Vaca estaba afiliado al gremio de camioneros, pero su participación era inexistente. No tenía representación gremial ni estaba identificado con ninguno de los sectores enfrentados", dijo el fiscal (ver aparte).

En ese marco, vecinos de la cuadra donde ocurrió el crimen también esbozaban anoche otra versión. "Al repartidor lo confundieron", sostuvieron. "Acá había un hombre llamado Nino al que mataron. El hermano del que asesinó a Nino es un tipo al que le dicen Popo y siempre está en esta zona. Los de la banda de Nino se la tienen jurada. Y este Popo es un muchacho morocho y robusto, igualito al repartidor al que mataron".

Moyano dice

“Ante la grave situación de violencia que agita a la ciudad de Rosario, que hoy (por ayer) le costó la vida al compañero Damián Vaca, un trabajador camionero de la rama aguas y gaseosas, manifestamos nuestro más enérgico repudio y solidaridad con la familia del compañero fallecido, y compartiendo su dolor nos ponemos a su entera disposición. Asimismo pedimos una urgente audiencia con el comisario general mayor José Luis Amaya (titular de la Unidad Regional II) para exigir se extremen las medidas necesarias para asegurar la paz indispensable para trabajar, garantizando la seguridad de todos los trabajadores”, señala un comunicado firmado por Hugo Moyano, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, y Pedro Elías Mariani, interventor del Sindicato de Camioneros de Santa Fe.

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