No sólo le robaron $ 20 mil, también toda la ropa que tenía
El miércoles a la noche Ana Benítez, de 64 años, regresó a su departamento del macrocentro y se sorprendió al distinguir que las luces de la vivienda estaban encendidas. Después posó sus ojos en el patio interno de la propiedad y vio que la reja de la ventana que da a su dormitorio había sido forzada. Atónita, fue a la pieza y se encontró con un tremendo desorden: no sólo se habían esfumado los 20 mil pesos con los que planeaba comprar la propiedad en la que vive sino también todas sus alhajas y toda su ropa.

Viernes 02 de Octubre de 2009

El miércoles a la noche Ana Benítez, de 64 años, regresó a su departamento del macrocentro y se sorprendió al distinguir que las luces de la vivienda estaban encendidas. Después posó sus ojos en el patio interno de la propiedad y vio que la reja de la ventana que da a su dormitorio había sido forzada. Atónita, fue a la pieza y se encontró con un tremendo desorden: no sólo se habían esfumado los 20 mil pesos con los que planeaba comprar la propiedad en la que vive sino también todas sus alhajas y toda su ropa.

Fue el pasado miércoles. Ana salió de su departamento de pasillo de Riobamba 562 para traajar como cuidadora de una anciana. A las 21 regresó a la barriada pero antes de ir a su vivienda estuvo en lo de una vecina. Una hora después atravesó el largo corredor bordeado de plantas en el cual se disponen seis departamentos y se encaminó hacia su propiedad.

Advertencia.Al entrar, Ana recordó el pedido que le había hecho a un joven vecino. "Nene, no dejés la puerta (de calle) abierta que robaron enfrente". La mujer estaba preocupada por la ola de asaltos que sacude al barrio, pero no se imaginó que ella sería una víctima más.

Tras ver las luces prendidas de la casa Ana acudió en busca de ayuda a lo de su vecina y, acompañada por la mujer, se animó a entrar. Apenas atravesó el living comedor distinguió que la reja de la ventana que da al pequeño patio interno estaba destruida. "Al parecer entraron por las terrazas de los otros departamentos, que se comunican entre sí y se llevaron las cosas por la puerta de calle", explicó Ana a LaCapital.

Tras la sorpresa, la mujer fue a su habitación y caminó en medio de un gran desorden: varios objetos tirados en el suelo aparecieron ante sus ojos. Después levantó la vista y observó los cajones abiertos y revueltos del placard. Literalmenten había desaparecido todas las prendas de vestir. "Se llevaron toda la ropa y no me dejaron ni las bombachas ni los corpiños", se lamentó Ana.

No le dejaron nada. La mujer quedó demudada cuando advirtió que también se habían esfumado los 20 mil pesos que le había entregado una de sus hijas para comprar el departamento en el que vive. "La plata la iba a depositar hoy (por ayer) en el banco", comentó. Los intrusos recorrieron cada rincón de la propiedad y recogieron todas las alhajas y hasta perfumes que todavía no había usado. "Abrieron la heladera y me llevaron una botella de champán y otra de vino. También me comieron unas pastillas que había en el living", comentó. Además, los ladrones se apoderaron de un radiograbador, un teléfono celular y otro inalámbrico.

Ana pronuncia palabras a borbotones. Quiere hacer catarsis a raíz del atraco que sufrió. Sufre de diabetes y dice que el robo afectó su enfermedad. No tiene muchas precisiones acerca de quiénes cometieron el atraco, pero comenta que un vecino divisó la silueta de tres muchachos que escapaban corriendo por el pasillo. "La policía sostiene que en realidad participaron seis personas del robo", explicó.

Desesperada, la mujer acudió a la comisaría 4ª para denunciar el atraco, pero en esa seccional le dijeron que no podía realizar la presentación porque solamente "había tres policías y debían custodiar a 40 presos". Finalmente, ayer a la mañana pudo hacer la presentación. "Ellos (por la policía) nos dijeron que no pueden ir a las casas cuando te roban porque no tienen móviles y así no cuidan a los ciudadanos. La gente del barrio no hace la denuncia porque saben que los (agentes) de la (comisaría) 4ª no hacen nada", afirmó una de las hijas de Ana.