Policiales

"No es justo que mi hijo esté preso", dijo la madre del acusado de matar a un taxista

La mamá de Ignacio P. sostuvo que el chico de 19 años es inocente y reclamó "que agarren al verdadero asesino de ese hombre, que anda suelto".

Lunes 13 de Mayo de 2019

"Mi hijo es un chico sano, sin antecedentes, no anda en nada raro. Y de pronto que nos hagan esto mientras dormíamos, nos rompieron la puerta a patadas para entrar, fue un episodio muy feo. Nunca pensé que nos pasaría algo así: necesitaban un perejil y agarraron a Nacho", reseñó Carina, madre de Ignacio P., el chico de 19 años preso desde el 20 de abril como sospechoso de haber matado dos días antes al taxista Mario Esusy.

La mujer contó que pudo ver a su hijo anteayer, tres semanas después de que lo detuvieran. "Está mal porque lo culparon de algo que no hizo. Le dije que en algún momento lo tendrán que liberar y él me responde «pero mami, yo no hice nada». No es justo que mi hijo esté preso y el asesino del taxista ande suelto por ahí", sostuvo, al tiempo que reclamó que "se sepa qué pasó".

Buscados

De 61 años, Esusy fue asesinado de un tiro a la 1.30 del jueves 18 de abril en Casilda y Formosa, en barrio Ludueña. Estaba en el auto esperando a un pasajero cuando se le acercó una moto, le dispararon y huyeron, al parecer sin robarle. Para la fiscal Marisol Fabbro esa moto era una Honda Twister roja en la que iban tres jóvenes que quisieron asaltar al taxista y que minutos antes habían intentado robarle a dos personas pareja a unas cuadras de allí.

En ese intento de asalto los ladrones dispararon un arma que resultó ser la misma pistola 9 milímetros empleada en el crimen. A partir de esa conexión entre ambos hechos, un testigo del primer episodio apuntó la investigación contra el barrio conocido como "la Cotar", un complejo de viviendas cercano a la planta de la firma láctea. Eran Julito, Nacho y Elías, que viven en la Cotar", dijo el testigo según citó la fiscal Fabbro en la audiencia imputativa a Ignacio P.

Así, y con el peso extra que implica el crimen de un taxista a una semana de un acto electoral, la policía comenzó a buscar entre los sospechosos a un joven llamado Elías que vive en ese barrio. Pero resultó que éste ya estaba preso desde antes de que mataran a Esusy.

Luego, la tarde del viernes 19 fue apresado un chico de 18 años en Matienzo y las vías. Llevado a la seccional 12ª de Casilda y Solís, a la noche fue liberado por falta de elementos que lo incriminaran. Pasada la medianoche de ese día, la madrugada del 20 de abril efectivos de la PDI allanaron la casa donde Ignacio vive con sus padres y hermanos en el barrio Cotar. En la requisa se halló un arma calibre 22 y los celulares de toda la familia.

Ignacio fue reconocido por el testigo en rueda de personas como uno de los tres ocupantes de la moto que dijo haber visto en las inmediaciones de la escena del crimen y dos días más tarde Fabbro lo imputó como coautor del homicidio, del intento de robo y por el arma calibre 22 hallada en su casa.

"Cuando entraron los policías Ignacio quedó esposado en la cocina y nosotros estábamos en la pieza. En ese momento deben haber puesto el arma, que sacaron de atrás de la heladera. Cómo voy a tener un arma en mi casa, tengo un nene de 11 años. Les dije: «Eso me lo pusieron ustedes»", sostuvo la madre de P., y aseguró ese arma fue plantada.

En ese marco narró escenas de violencia similares a las escuchadas cada vez más de parte de vecinos que son, literalmente, víctimas ese tipo de procedimientos que muchas veces resultan equivocados o se ejecutan "por error".

Apuntado

El martes pasado, también en La Cotar, fue apresado "Julito", tal el apodo de Julio M. Pero en este caso el apuntado de 27 años no fue reconocido por el testigo, por lo que fue liberado al día siguiente.

Por ende Ignacio, en Piñero con prisión preventiva por 45 días, es el único sospechoso imputado por el caso.

Carina dijo que "alguien apuntó" contra su hijo y que no sabe quién lo hizo ni por qué. Contó que Ignacio asiste a un curso del programa Nueva Oportunidad en el club Deportivo Unión Central, conocido como "La Carpita" y ubicado en Iguazú al 200 bis, cerca de La Cotar. "No tiene antecedentes, nunca había estado en una comisaría. Esto debe ser una pesadilla para él; estar preso sin haber hecho nada", sostuvo Carina.

"Mi hijo no hizo nada, lo agarraron como un perejil, no sabemos por qué está ahí. Quiero que hagan justicia y no sólo por mi hijo sino también por la muerte del taxista, que era un laburante. Si nosotros estamos así, cómo debe estar la familia de este hombre. Todos merecemos justicia, pero que agarren al que realmente cometió el delito", dijo finalmente, y agradeció el apoyo de los vecinos que "desde el primer momento se manifestaron a favor de mi hijo", en alusión a quienes concurrieron con pancartas al Centro de Justicia Penal (CJP) el día que el joven fue imputado.

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