"No damos beneficios porque se nos ocurre"

Lunes 04 de Agosto de 2008

El juez que dio la prisión domiciliaria al principal acusado del cuádruple crimen de Campana aclaró que ese beneficio le fue otorgado en una causa por tenencia de arma, delito que prevé ese régimen de detención. La medida, aclaró, no fue otorgada en la causa por violación seguida de muerte: el sospechoso ya había cumplido años atrás esa pena.

  El juez de Garantías Nicolás Schiavo, a quien se presentará un pedido de juicio político, aclaró al programa "Tres Poderes", de América 2, que el arresto domicilario de Angel Fernández se dispuso en una causa por tenencia de armas, "delito por el que esta persona, para la Casación de la provincia de Buenos Aires, ni siquiera debería haber estado presa. La pena por el homicidio estaba cumplida".

  Explicó que para otorgar el beneficio de la prisión domiciliaria mediante control satelital por una pulsera se solicita un informe del Servicio Penitentciario y otro socioambiental realizado por trabajadores sociales en el domicilio del imputado, quienes dictaminan si la medida es viable o no. "Las decisiones de los jueces no son arbitrarias. Lo hacemos en base a muchos elementos probatorios que están dentro de la causa y dentro de los precedentes de morigeración".

  También aclaró que "por la Constitución y tratados internacionales, la regla general es que las personas permanezcan en libertad hasta que haya un juicio. La prisión preventiva es una excepción. Lo han dicho la Corte Interamericana y la Corte Suprema de Justicia en el fallo Verbitsky hace dos años".

  "Es un hecho horroroso, espantoso. Estoy conmovido y me parece inexplicable el sadismo que ha tenido esa gente en la comisión de ese hecho. Es verdad que el detenido pasó delante mío, pero no fue entonces por un hecho sádico. Creo que se está sobreestimando la vinculación entre la morigeración que dispuse en su oportunidad y este hecho aberrante", analizó.

En Rosario. Aunque no se conocen cifras oficiales sobre la tasa de reincidencia en Rosario, el juez Efraim Lurá estima que es muy baja en los delincuentes primarios: sólo dos de cada diez reinciden. En cambio, la recaída es más alta entre los condenados más de una vez. "Una estadística que hice el año pasado indica que de diez reincidentes, ocho vuelven a caer", reveló.