Jueves 19 de Noviembre de 2009
Un hombre de 29 años señalado como integrante del grupo que participó de un infernal tiroteo con efectivos de la Sección Homicidios en Uriburu y San Martín murió como consecuencia de un balazo que le había perforado el estómago.
Damián Alberto Aguirre, de 29 años, ingresó al quirófano del policlínico Eva Perón el 13 de octubre a las 18, a dos horas de aquel feroz enfrentamiento. Fuentes de la causa judicial señalaron que Aguirre murió la semana pasada a raíz de un balazo que le entró por el glúteo, le perforó el estómago y se alojó cerca del corazón. Desde la Unidad Regional II no hubo referencia a tal deceso pese a la repercusión pública que tuvo ese hecho.
No está claro aún si Aguirre participó del tiroteo. Si fue así habrá que probarlo: en breve estarán dispuestas las pericias sobre la bala extraída al cuerpo de Aguirre que se cotejarán con las armas secuestradas a los que participaron de aquel episodio. Eso podría determinar si murió a raíz de esa balacera.
El mismo día del tiroteo voceros de la Unidad Regional II consignaron a este diario que los rasgos de Aguirre y su pelo coinciden con los del delincuente que logró escapar del lugar. La policía indicó tras identificarlo que Aguirre tenía prontuario: registraba un hecho de amenazas de octubre en 1999 en la comisaría 13ª y cumplió en la Unidad III una condena a 6 años de prisión por robo calificado con tenencia de arma de guerra.
Según la explicación oficial, el tiroteo se desencadenó cuando policías de la Sección Homicidios que iban en un Fiat Uno intentaron identificar a los ocupantes de un Fiat Siena en Uriburu y Corrientes. Los ocupantes intentaron escapar y así comenzó una persecución a tiros hasta Uriburu y San Martín, donde los policías se bajaron del auto y siguieron intercambiando disparos, lo que obligó a los peatones a buscar refugio en los comercios de ese cruce de avenidas. El Siena transitó cinco cuadras hasta quedar estacionado, perforado a tiros, en Esteban de Luca al 700.
Carlos María Priotti, señalado como líder de los delincuentes, se mató de un tiro en la cabeza en medio del tiroteo con los policías. Tenía 41 años. En el hecho también resultó herido Leandro Julio Godoy, de 33 años, quien recibió un tiro en el pie. Está preso por atentado y resistencia a la autoridad.
La banda tenía dos aparatos de comunicación con todas las frecuencias radiales de la Unidad Regional II. Esa herramienta le permitía conocer a la gavilla la ubicación de cada una de las patrullas que estaban en su radio de acción.