Miércoles 09 de Diciembre de 2009
Buenos Aires.- Rubén Carballo, el adolescente de 17 años que fue encontrado en coma y con fractura de cráneo tras la represión policial destada en la previa del recital del grupo de rock Viejas Locas, falleció ayer tras agonizar durante 23 días.
El chico permanecía en terapia intensiva del Hospital del Centro Gallego y en coma profundo desde el domingo 15 de noviembre, poco después de que apareciera tirado con fuertes golpes en la parte superior de la cabeza e inconsciente en proximidades del estadio de Vélez Sarsfield, en el barrio de Liniers, donde se hizo el recital.
Los padres siempre aseguraron que su hijo fue golpeado por efectivos de la Policía Federal y arrojado en ese lugar, pero desde la fuerza de seguridad sostuvieron que el chico se habría caído desde la autopista 25 de Mayo, que pasa junto a Vélez, cuando intentaba colarse al recital trepando un muro.
Esa versión policial fue desmentida por la familia, que aseguró que Rubén había comprado la entrada al espectáculo varios días antes y que la misma fue encontrada sin usar en un bolsillo del pantalón por los médicos del servicio de emergencias que lo asistieron.
“A mi hijo lo mató a palazos un grupo de seis o siete policías federales”, dijo ayer el padre del muchacho fallecido y aseguró: “Tenemos identificados al jefe policial por nombre y apellido y fisonómicamente al agente que estaba junto a mi hijo herido y llamó al patrullero que lo alzó”.
Según la familia, entre la 0.30 y 1.30 del domingo 15, un policía federal fue visto en la calle Reservistas, en cercanías de la puerta 16 de la cancha de Vélez, junto a Rubén Carballo. El joven permanecía herido e inmóvil sobre el asfalto cuando apareció un patrullero. El cuerpo del adolescente fue encontrado varias horas más tarde, a las 15 del domingo, en un terreno ubicado a unos 80 metros de ese lugar.
Sospechas y críticas. Fuentes allegadas a la familia confiaron que sospechan del comisario Eduardo Meta, jefe de la comisaría 44ª con jurisdicción en la zona, como supuesto máximo responsable de la suerte que habría corrido Rubén.
En tanto Carballo padre se quejó de que nadie del Gobierno nacional lo llamó, y le pidió a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “que dé la cara y se haga cargo de la policía”.
“La policía que usted crea, Presidenta, no está capacitada. Estamos viviendo peor que en la dictadura. Nos están matando a nuestros hijos como perros. Ya hay 3.000 chicos muertos por la represión”, enfatizó Carballo.
Por su parte, el abogado de la familia, Eduardo Azcuy, dijo que “con la autopsia forense se va a saber la verdad, porque si es cierto que Rubén cayó al vacío desde 9 metros de altura, como dijo la policía, debería tener múltiples fracturas en manos, brazos y piernas”. Sin embargo, “un forense lo examinó y dictaminó que el golpe en la cabeza fue producido con un objeto romo”, apuntó el letrado.
Al respecto la directora médica del Centro Gallego, Mirtha Sáez, afirmó que el muchacho “sólo tenía traumatismos en la cabeza” y negó que presentara golpes y fracturas en otras partes del cuerpo.
Pedidos. Los padres de Rubén pidieron a la jueza a cargo de la causa penal, Guillermina Martínez, con intervención del fiscal Eduardo Cubría, que aparten de la investigación a la Policía Federal por entender que algunos de sus miembros serían imputados y coloquen a expertos de la Gendarmería Nacional.
“Esta semana vamos a presentar al fiscal Cubría la lista de testigos para que los llame a declarar. El crimen de mi hijo no va a quedar impune y yo voy a dejar la vida para que se haga Justicia”, finalizó el padre.
A raíz de este caso, el jefe de la Oficina de Seguridad Urbana de la Defensoría del Pueblo porteña, Ricardo Dios, denunció “la represión violenta, desproporcional e injustificada” que la Federal ejecutó en el recital.
“Tomamos testimonios a más de 40 personas que estuvieron ahí y todas dan cuenta de la salvaje actuación policial”, comentó. “Dicen que había un grupo de hinchas de Vélez que protagonizaba incidentes. Sin embargo, la policía no reprimió a ese grupo sino que cargó contra miles de personas que hacían la única cola posible para ingresar al campo”, añadió. (DyN)