Jueves 17 de Diciembre de 2009
Julián Tello, el muchacho de 26 años acribillado a balazos la madrugada del lunes en la zona oeste de la ciudad, murió ayer en el Hospital de Emergencias debido a las graves heridas recibidas. En tanto, la policía no había podido dar hasta ayer con sus agresores, quienes fueron identificados a partir de los datos que brindó un allegado a la víctima y testigo del incidente. El ataque deparó, el martes, un allanamiento a una casa de Funes en donde se encontraron 19 kilos de cocaína y se detuvo a una chica de 21 años vinculada familiarmente a un narco condenado y detenido en la cárcel de Ezeiza. Eso llevó a pensar a los pesquisas que todo fue un ajuste vinculado a las drogas.
Tello había sido baleado las primeras horas del lunes cuando caminaba por Riobamba y Rouillón, muy cerca de la vivienda de un familiar. En esas circunstancias pasó por allí un auto "gris y sin patente" desde el cual dispararon varios balazos calibre 9 milímetros. El muchacho fue alcanzado por ocho de esos tiros dejándolo gravemente herido hasta ayer, cuando falleció en el Heca.
En la búsqueda de los atacantes de Tello, agentes de la Agrupación de Unidades Especiales llegaron el martes hasta una casa de Yatay 2295, en Funes. Allí no encontraron a los sospechosos pero se toparon con 19 paquetes de cocaína. Además había prensas, moldes y químicos utilizados para el fraccionamiento de la droga.
Los policías apresaron en esa casa a una joven de 21 años que es hija de la mujer de Ramón Campito Giglione, un narco del barrio Tablada que fue apresado en 1998 por comercialización de estupefacientes y que en 2005 fue señalado como autor del crimen de Pacalo Salinas, caso por el cual le dieron 10 años de prisión. Su mujer, y madre de la chica detenida, también está presa desde el pasado mes de abril cuando la policía rosarina desbarató una cocina de cocaína en Buenos Aires al 6000, en el sur de la ciudad.