Viernes 27 de Febrero de 2009
Santa Fe. — Un hombre de 41 años murió desangrando al recibir un escopetazo en una pierna que le efectuó un muchacho con el que se había trabado en una áspera disputa a pocos metros de la orilla del río Salado, en el barrio Cabal, un suburbio de la capital provincial. El presunto asesino ya estaría identificado y tendría 20 años, pero hasta ayer los encargados de investigar el hecho no lo pudieron detener.
Ricardo Emilio Montiel, tenía 41 años y estaba domiciliado en barrio Las Lomas, en la zona noroeste de esta ciudad. El violento episodio se conoció cuando efectivos del Comando Radioeléctrico detectaron a un grupo de personas que se desplazaban en un carro tirado por caballos. En la caja del rodado se encontraba Montiel.
Según fuentes de la Unidad Regional I, la víctima tenía una grave herida en la pierna derecha, por la cual había perdido gran cantidad de sangre. Dada la premura del caso, los patrulleros que se habían acercado al lugar debieron trasladarlo de inmediato al hospital José María Cullen, donde el hombre ingresó sin vida.
De acuerdo al primer informes de los médicos policiales, el deceso de Montiel se produjo por la abundante sangre que perdió.
Según los primeros datos reunidos por la policía, Montiel resultó herido en la pierna derecha luego de entablar una discusión con un joven que le disparó a quemarropa con una escopeta. El hecho se registró en la ribera del río Salado, a la altura de calle Lavaisse, en un barrio humilde de la zona noroeste.
Tras escucharse la detonación del arma de fuego, un grupo de vecinos salió a la calle y asistió al herido. Primero lo cargaron en un carro y después salieron hacia el hospital más cercano. En el camino se cruzaron con un móvil policial que fue en definitiva el que trasladó al herido.
De acuerdo a los voceros, el hombre que murió vivía en barrio Las Lomas, cerca del lugar donde fue atacado. Lo que todavía era un misterio en la policía santafesina eran los motivos que desencadenaron la pelea.