Policiales

Murió otra víctima de una fatal balacera de la semana pasada

Rodolfo Ancherama, de 29 años, había sido herido en Melincué al 6600 y su sobrino Germán había muerto en el episodio. El tirador iba en bicicleta.

Martes 21 de Mayo de 2019

Un hombre herido la semana pasada en un fatal ataque a tiros murió ayer en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) donde estaba internado. Se trata de Rodolfo Ancherama, de 29 años, quien había sido baleado en el rostro y una pierna por un hombre que llegó a la escena en una bicicleta y les disparó a él y a su sobrino Germán, de 25 años, quien murió en el acto. Así, el violento episodio investigado por la fiscal de Homicidios Georgina Pairola se convirtió en un doble crimen por el cual hasta ayer no había sospechosos detenidos.

Feroz

Cerca de las 14 del pasado miércoles cerca de una docena de disparos de arma de fuego sorprendieron a los vecinos de Melincué al 6600. Al asomarse a ver qué ocurría vieron a dos jóvenes tirados junto a un utilitario azul que al parecer nadie conocía. "Uno pedía ayuda y el otro ya no se movía", reveló un vecino que se había acercado a las víctimas.

Germán Ancherama ya estaba muerto con un balazo en la cabeza. En tanto su tío Rodolfo fue trasladado al Heca en grave estado. Si bien en principio trascendió que había sido herido en el rostro, una pierna y dos balas en el tórax, luego se constató que esas dos últimas lesiones eran de vieja data.

En ese contexto, en la escena del ataque personal del gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) levantó catorce vainas servidas.

Jovencito

De la información preliminar los investigadores supieron que el agresor era "un chico jovencito" que pasó por el lugar en una bicicleta y, cuando se cruzó con los Ancherama se bajó, se apoyó una pistola calibre 9 milímetros sobre un brazo y comenzó a disparar. Luego se subió a la bicicleta y huyó a todo pedal por Melincué hacia el sur. Las víctimas, que intentaron guarecerse de la balacera detrás del utilitario, no estaban armadas.

"No eran de esta barrio sino de Molino Blanco", dijo una vecina a este diario, y agregó que cuando llegaron familiares de las víctimas, unos diez minutos después, "decían que venían de una bronca y que los muchachos sabían que no tenían que andar por acá".

En el lugar no se hallaron en principio cámaras de vigilancia, por lo cual cobrarán más valor los testimonios de vecinos que a esa hora estaban en la calle. De hecho, tal como reflejara este diario en la cobertura del episodio, un anciano suele estar sentado toda la tarde a dos metros de donde cayeron baleados los Ancherama. "Justo se levantó a tomar un vaso de agua; sino lo baleaban a él también", dijo al respecto una vecina.

Con la muerte de Ancherama, hasta anoche se contaban 61 crímenes en lo que va del año en el departamento Rosario.

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