Policiales

Murió custodio de un camping al dispararse un escopetazo

Jueves 11 de Julio de 2019

Empleados del camping del Sindicato de Pasteleros y Confiteros de Rosario se sorprendieron ayer a las 8 de la mañana cuando llegaron a su lugar de trabajo y hallaron el cuerpo sin vida de Pablo Salvador Ojeda, un policía jubilado de 69 años quien murió desangrado por una herida de escopeta en el muslo derecho. El cuerpo de Ojeda yacía en el interior de su Chevrolet Astra y entre la ropa tenía un revólver calibre 38 de su propiedad además de un torniquete en la pierna herida. A dos metros del vehículo estaba tirada una escopeta de doble caño con dos proyectiles calibre 16, uno de ellos percutido, mientras en el bolsillo del abrigo de la víctima se halló otro proyectil idéntico y debajo del asiento del conductor otro cartucho más.

El fiscal Adrián Spelta, en la puerta del camping ubicado e Guido Spano y Cullen y Ugarte, indicó que "en principio todo lleva a inferir que Ojeda había fallecido por un disparo accidental". Y agregó que "el hecho pudo provocarse cuando el hombre intentó recargar la escopeta con el caño apoyado en el muslo".

Al ser consultado respecto a por qué la escopeta estaba a un par de metros del auto de la víctima, el fiscal indicó que "al salir del vehículo para sacarse el cinturón con el que se hizo el torniquete pudo haber arrojado el arma donde fue localizada". Asimismo confió que se solicitaron las grabaciones de las ocho cámaras de videovigilancia que existen en el predio y que la data de muerte del policía jubilado oscilaba entre las 2 y 3 de la madrugada. El caso quedó en manos de la fiscal Mariana Prunotto.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario