Jueves 19 de Junio de 2008
Las Parejas.— "Hablen, no tengan miedo, cuenten lo que saben y no nos dejen solos". Ese fue el ruego de los familiares de Bárbara Simón, la chica de 17 años degollada en el centro de esta ciudad el sábado pasado. Fue en el marco de una multitudinaria movilización que reunió a unos 3 mil vecinos que caminaron en silencio y con velas encendidas desde la plaza San Martín hasta la comisaría 2ª para pedir el "rápido" esclarecimiento del crimen.
La convocatoria partió de amigos y vecinos de la familia Simón a través de mensajes de textos y tuvo como propósito "mantener viva" la presencia de Bárbara por cuyo crimen no hay detenidos ni imputados.
Al respecto, voceros policiales aseguraron que ayer recuperaron la libertad los únicos tres demorados en la investigación. Se trata de jóvenes, algunos con antecedentes penales, que estuvieron en la confitería bailable Go 46 (lugar al que presuntamente había ido Bárbara) durante la noche previa al asesinato y que habían sido detenidos "para cerrar algunas líneas investigativas".
Imagen presente.Encabezada por los padres de Bárbara, Marcelo y Luisa, la columna recorrió las principales calles de la ciudad de 15 mil habitantes. En cada cuadra, en cada auto, había una foto de Bárbara. Esas mismas fotos ilustraban los carteles que portaron los vecinos durante la movilización.
Quien también se sumó a la marcha fue Marta Ferreira, la madre de Daniela Sparvoli, la docente asesinada en mayo de 2003 en un camino rural de Cañada de Gómez. Su voz gritando "queremos justicia, Bárbara presente" sonó inconfundible en quienes la acompañaron en sus innumerables marchas para reclamar el esclarecimiento del crimen de su hija.
A través del parlante de la ambulancia de los bomberos voluntarios de Las Parejas se oyeron los discursos que cerraron la marcha. Fue entonces que el padre de Bárbara imploró para que aparezcan los testigos del crimen. "Les pido a todos que nos ayuden, que hablen y que no tengan miedo", dijo quebrado por el dolor.
Después, la madre de Bárbara se dirigió con emoción a los adolescentes. "Les pido que se cuiden y que confíen en sus padres, que crean en lo que ellos les dicen porque en cada palabra hay amor", sostuvo.
También César, tío de Bárbara, les habló a sus vecinos: "En Las Parejas nos conocemos todos", dijo. Y agregó que la policía está trabajando "para que el asesino no siga cometiendo otros crímenes, para que no siga matando a otras personas inocentes".
Compromiso. Tras los discursos, el subjefe de la Unidad Regional III, José Luis Geronime, se presentó ante los vecinos y prometió "todo el compromiso policial para llegar al total esclarecimiento del asesinato".
"Agradezco a la familia que está trabajando codo a codo con la policía y en general a todos, a quienes incluso disienten con nuestra tarea. Les pido que nos tengan confianza", añadió.
En ese marco, se sabe que los investigadores siguen abocados a varias hipótesis, pero aún no cuentan con pistas firmes sobre él o los homicidas. La principal expectativa esta puesta en el único testigo que se presentó hasta el momento, un joven que vio el momento del crimen.
Según relató el testigo al padre de la víctima, observó claramente cuando una persona "alta, con buzo y capucha" tomaba desde atrás a la adolescente. También cuando Bárbara caía al suelo y cómo el asesino arrojaba el cuchillo sobre el techo de una casa lindera, donde luego fue hallado.
El cuerpo de Bárbara fue hallado por una pareja en calle 23, entre 22 y 24, a las 6 de la mañana del sábado pasado. La chica volvía a su casa después de pasar la noche en la vivienda de su novio. La encontraron tendida sobre la vereda y rodeada de una mancha de sangre. La autopsia determinó que un profundo corte en su garganta, de seis centímetros, había sido la causa del deceso.