Viernes 03 de Octubre de 2008
Una mujer de 50 años fue baleada en una pierna mientras caminaba por el centro de la ciudad. Hasta anoche, el episodio no había sido aclarado por la policía a raíz de que la víctima no pudo distinguir al agresor. Tampoco, los pesquisas habían localizado a testigos del incidente.
El suceso cerca de las 21 cuando Graciela Molina, de 50 años, transitaba por la vereda sur de calle Salta al 1300, a unos 20 metros de Corrientes y frente a un conocido supermercado. En ese momento, un balazo disparado por un desconocido le atravesó la pierma izquierda por lo que la mujer se desplomó al suelo y algunos transeúntes corrieron para auxiliarla.
Molina había salido de su casa situada en Moreno y Salta en dirección al bajo. "Ella sale todos los días a caminar y realiza este trayecto, pero en diferentes horarios", explicó su esposo, Edgardo De la Horra, mientras Molina era asistida por médicos del Sies que llegaron al lugar a bordo de una ambulancia .
Los vecinos estaban sorprendidos por el ataque, pero todos coincidían en que no habían presenciado el suceso. "Estaba cenando y escuché un tiro", dijo un hombre cincuentón mientras otros se acercaban a preguntar qué había ocurrido. "¿En serio que la balearon?", preguntó una mujer con candor mientras la policía cortaba el tránsito en el cruce de Salta y Corrientes.
En tanto, De la Horra esperaba apoyado sobre la ambulancia. En el interior del móvil sanitario un médico había vendado la herida de la mujer y trataba de calmarla.
"No sé lo que pasó. Creo que el que disparó tiene haber sido un loco que pasó por aquí o que se esconde vaya a saber en que edififico", especuló el hombre qué, tal vez sin proponérselo, reavivó en pleno centro de la ciudad el fantasma del loco de la escopeta.