Miércoles 20 de Abril de 2022
Pasada la medianoche del lunes efectivos policiales que buscaban a dos hombres que se habían fugado de la comisaría 22ª de Pérez se toparon en un camino rural con un VW Gold Trend quemado. Los policías dieron el alerta. Al llegar el gabinete criminalístico a calle Misiones, detrás de la cárcel de mujeres, encontraron osamentas de dos personas adentro del auto. Una en el baúl. Otra en lo que fue el asiento trasero. Podía verse un orificio de disparo de arma de fuego pegado a la tapa de tanque de combustible del vehículo incinerado. Los muertos estaban irreconocibles, eran tan sólo huesos. Pasaran días, tal vez semanas, hasta que científicamente se puedan identificar los cuerpos.
El lunes dos presos se evadieron de la comisaría 22ª. La información oficial indicó que Alberto Gabriel S., de 23 años, y Leonel C., de 29, violentaron el candado de su celda y fugaron de la seccional de 1º de Mayo 2096 de Pérez. Personal policial patrullaba la zona en busca de ambos hasta que en un camino rural que une los barrios Cabín 9 y Santa Lucía, poco transitado y lindero con la cárcel de mujeres, se topó con el auto completamente calcinado.
El Gol Trend estaba a unos 700 metros del ingreso de la cárcel por 27 de Febrero al 7800, pero detrás del terraplén. Las viviendas más cercanas están ubicadas a unos 500 metros. Al revisar el vehículo los policías notaron que en el asiento trasero y en el baúl había huesos de dos personas. Inmediatamente dieron cuenta a la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y así fue anoticiado el fiscal Adrián Spelta.
En el interior del Gol calcinado había sólo huesos grandes de los cadáveres. Los huesos chicos, por ejemplos las falanges, habían desaparecido. Sin posibilidad de averiguar la identidad de las víctimas, los investigadores comenzaron a seguir la línea de propietarios del Gol Trend Pack modelo 2014. Eso llevó a los investigadores a un domicilio de Fighiera donde el último propietario registrado contó que dos años atrás había vendido el vehículo a personas de Funes. Pero que no recordaban quiénes eran y no tenía papeles de aquella transacción. A partir de esa venta el auto entró en un cono de sombra donde se hizo imposible seguir rastreando.
Cadáveres y caminos rurales
En la última década la aparición de cadáveres en caminos rurales de los alrededores de Rosario han consolidado una modalidad criminal que le permite a los asesinos ganar tiempo ocultando huellas y enviar un claro mensaje a quienes necesiten comprender de qué va el asunto.
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“Nadie puede afirmar cuánto tiempo hace que está ese auto en el lugar. Se descarta que haya sido incendiado en las últimas horas. Tranquilamente podríamos hablar de una semana. Realmente estaba en un lugar poco visible. Aunque también existe la posibilidad de que la gente que vive en los alrededores sepa algo que aún no nos surge en la investigación y que sea lo suficientemente fuerte para que nadie haya tocado el auto. Así como está el vehículo es una presa fácil para los que desguazan”, explicó un vocero de la pesquisa.
“No será fácil avanzar rápidamente con la identificación teniendo unos pocos huesos de las víctimas”, añadió. Desde Fiscalía comenzaron a trabajar sobre denuncia de averiguación de paraderos en el departamento Rosario y sus alrededores.
En cuanto a ejecuciones en caminos rurales de Pérez la última hasta el momento había sido la Tomás Osvaldo Fórmica, de 24 años, asesinado con un tiro en el cráneo el pasado 28 de diciembre. Su cadáver fue hallado a metros sobre un camino rural que se desprende de Avenida Belgrano, que conecta Cabín 9 con el resto de la ciudad de Pérez, a metros de donde ardía su Ford Fiesta Kinetic.