Misterio sobre dos cruentos ataques a tiros en Tablada
Casi con simultaneidad, el lunes a la tarde resonaron balazos en dos puntos de Tablada. En un lugar Paulo Acosta, de 20 años, era asesinado. A 500 metros Milton Damario, de la misma edad, recibía tres tiros.

Miércoles 17 de Septiembre de 2008

Casi con simultaneidad, el lunes a la tarde resonaron balazos en dos puntos de Tablada. En un lugar Paulo Acosta, de 20 años, era asesinado. A 500 metros Milton Damario, de la misma edad, recibía tres tiros.

  "Balaceras como estas son el flolklore de Tablada. Cualquiera pudo ser el móvil del ataque", señalaba ayer un oficial superior, describiendo la vida en ese trozo de tierra en la ciudad.

  La policía planteó que los dos atentados no están relacionados. Sucedieron a cinco cuadras y a veinte minutos de diferencia. Por el crimen de Acosta, la policía secuestró un Fiat Palio rojo, similar al que testigos describieron como el vehículo desde el que partieron los disparos homicidas.

  Lo que inicialmente la policía investigó como capítulos de una misma secuencia decantó ayer como hechos autónomos en la carpeta de los pesquisas de la Inspección de la 3ª Zona. Milton Damario, con un antecedente penal reciente, ingresó al hospital Roque Sáenz Peña el lunes a las 17.10 con tres balazos.

  Quienes lo auxiliaron contaron que dos individuos en una moto roja le habían disparado en Ayacucho y Centeno. Posteriormente fue llevado al Heca. A las 17.30 al Sáenz Peña ingresó Paulo Acosta, baleado en inmediaciones de Lola Mora y pasaje Medici desde un Fiat Palio según testigos. El muchacho ingresó sin vida.

 

La cercanía geográfica y el breve lapso transcurrido entre un hecho y otro llevó a los investigadores a pensar en hechos relacionados. Pero el cruce de testimonios, la mayoría de familiares de los agredidos, condujo la pesquisa por cuerdas separadas. Aunque hay vínculos.

 

El auto como nexo. Por el homicidio de Acosta, efectivos de la seccionales 11ª y 16ª incautaron el lunes por la noche un Fiat Palio rojo que estaba estacionado en la inmediaciones de Ayacucho y Uriburu.

  El vehículo es propiedad de un hermano de Damario, el joven herido en Ayacucho y Centeno, apodado Pepe. Fuentes de la causa indicaron que Pepe Damario contó que a la hora en que fue asesinado Acosta, estaba en el Heca acompañando al hermano. Pero indicó que había prestado el Palio a un muchacho apodado Tatú, que es intensamente buscado por la policía.

 

Ocho meses, diez tiros. Por otra parte, Damario continuaba ayer internado en el Heca, con heridas de bala en el tórax, la espalda y una mano. El muchacho, que a principios de año había sido víctima de otro ataque a tiros desde una moto, contó que ahora le dispararon por la espalda, mientras estaba en la puerta de un negocio junto a un chico de 13 años —que recibió un balazo en una pierna— y que para protegerse entró a uno de los pasillos en la zona de Ayacucho y Centeno.

  Si bien Damario dijo no habar visto en qué circulaban sus agresores, testigos aseguraron que iban en una moto roja. Por este hecho no hay detenidos.

  Damario salió hace 40 días de la seccional 4ª, donde estuvo acusado de tenencia ilegal de una pistola 9 milímetros. El 4 de enero pasado por la tarde en Chacabuco entre Garibaldi y Ameghino lo balearon desde una moto azul. Recibió siete impactos de bala en pecho, tórax y espalda. Por el ataque, tres semanas más tarde fueron detenidos dos hombres de 20 años. El hecho fue explicado como una venganza por el pasado de Damario en la banda del muchacho al que todos en Tablada conocían como Torombolo. l