Policiales

Media hora a merced de ladrones en Granadero Baigorria

Una familia fue retenida por cuatro delincuentes que ingresaron a la casa mientras miraban el partido que  Boca jugaba con Arsenal y se llevaron ropa, electrodomésticos y el auto de las víctimas 

Martes 29 de Abril de 2014

"Lo único que hice en la media hora que estuvieron acá fue rogarles por la vida de mi familia porque nos decían que si hacíamos algún movimiento nos matarían", cuenta acongojada Fany Perezlindo, la mujer que la tardecita del domingo vivió una odisea cuando cuatro jóvenes armados irrumpieron en su casa de Granadero Baigorria. Luego de recorrer durante ese tiempo la vivienda en búsqueda de elementos de valor los intrusos se llevaron artículos electrónicos, ropa y una escasa suma de dinero en efectivo. Y con el botín en su poder, se marcharon en el auto de los dueños de casa que al cierre de esta edición no había sido encontrado.

Fany vive con su esposo, Angel Rubén Vega, los tres hijos de la pareja y una prima de la mujer en una propiedad ubicada en Vicente López al 900, en el barrio San Miguel de Granadero Baigorria. Se trata de una barriada con zanjas a cielo abierto está habitada por familias de clase media.

La propiedad asaltada tiene un portón enrejado y un patio delantero donde los Vega estacionaban el Renault 19 que los delincuentes se llevaron. En forma contigua a la vivienda está situada la tienda y regalería que atiende Fany.

En pleno partido. Alrededor de las 19.30 del domingo, la familia y dos amigos estaban presenciando el partido que Boca Juniors jugó con Arsenal. Un cenicero con los colores del equipo xeneize en la mesa del comedor denota ese sentimiento por el conjunto de la Ribera.

Todo transcurría con normalidad y el gol tempranero de Boca les permitía presumir que tendrían un domingo pleno de alegría, pero no fue así. En escasos minutos ese deseo se derrumbaría.

Todo comenzó cuando uno de los hijos del matrimonio y un amigo salieron a la calle para estacionar el auto de la familia en el patio delantero de la propiedad. En ese momento fueron emboscados por los asaltantes. Con los caños de dos revólveres apoyados en la espaldas, los dos jóvenes fueron obligados por su captores a ingresar nuevamente a la casa.

El primero que vio a uno de los maleantes fue Angel. "Cuando lo vi pensé que era un amigo de mi hijo, pero cuando miró para abajo me di cuenta de que tenía un revólver en la mano. Enseguida me dijo que me tirara al suelo y que no lo mirara".

Las siete personas que en ese momento estaban en el comedor quedaron atónitas. Mientras esto ocurría, el hijo de 7 años de los Vega estaba acostado en su habitación ajeno a lo que estaba ocurriendo, pero en escasos segundos también quedaría a merced de los malhechores.

En ese momento, uno de los intrusos voceó una orden intimidante. "Todos al suelo. Quédense tranquilos, no estamos drogados. Y si hacen lo que les decimos no les va a pasar nada", exclamó uno de los recién llegados.

Maniatados. Sin obstáculos a la vista, los ladrones primero maniataron a cuatro de las víctimas con cables de plástico y después comenzaron a recorrer todos los rincones de la casa en búsqueda de elementos de valor. Tampoco se salvó de la irrupción de los maleantes la tienda familiar situada en forma lindante con la vivienda.

El temor y la angustia de las víctimas se acrecentó cuando uno de los asaltantes se encaminó a la habitación del hijo más pequeño de los Vega y lo llevó al comedor en el que estaban sus familiares. "Lo trajo con el revólver apuntándole en la cabeza. El nene estaba tan asustado que me preguntaba todo el tiempo si nos iban a matar", se quejó Fany con amargura.

En ese momento las ocho personas quedaron tiradas en el piso del comedor mientras las amenazas de muerte que proferían los ladrones se sucedían. Entonces comenzaron a apoderarse de lo que iban encontrando a su paso. Recogieron un televisor, una consola de play station, una cámara digital y una filmadora. También se llevaron algo de dinero. En la media hora que estuvieron en la casa también tuvieron tiempo para irrumpir en la tienda de Fany. En el local, según la dueña de casa, robaron "casi toda la ropa de adultos".

Auto viejo. En el paso siguiente los maleantes comenzaron a cargar los objetos sustraídos en el Renault 19 luego de encerrar —a punta de pistola— a las víctimas en un cuartito del fondo. Los Vega presumieron que el atraco llegaba a su fin, pero debieron soportar otra situación de zozobra.

"Uno de los tipos me dijo que, si quería recuperar el auto, le consiguiera 4 mil pesos para hoy o mañana (por el lunes y el martes) porque si no venía y mataba a alguien de mi familia. Le dije que no tenía plata y solamente deudas. Entonces me dijo que estaba bien porque el auto era viejo y no le servía", recordó Fany.

Fue el último contacto de los Vega con los ladrones. Los maleantes cerraron con llave la puerta de calle y se esfumaron a bordo del Renault 19. El violento atraco fue denunciado en la comisaría 24ª de Granadero Baigorria. Anoche al cierre de esta edición el auto no había sido localizado. Tampoco había pistas sobre los delincuentes.

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