Lunes 26 de Mayo de 2008
Mendoza.— Un médico mendocino fue detenido en la provincia de San Juan bajo la acusación de haber asesinado cinco meses atrás a su esposa. Recién fue atrapado ayer ya que el médico que extendió el certificado de defunción lo había hecho sin revisar el cuerpo de la mujer, pero luego se descubrió que tenía el cráneo fracturado.
Se trata del traumatólogo Oscar Tarquio, que está imputado de matar, el 12 de enero pasado, a su mujer, Lucía Otero. El médico, que fue hallado en la casa de su hermana, llevaba encima dos teléfonos celulares que estaban siendo rastreados. La hipótesis es que Tarqui le pegó a su mujer en la casa donde vivían, en Godoy Cruz, y que ella rodó por una escalera. Se fracturó así la base del cráneo.
Lucía trabajaba como secretaria en un juzgado civil y solía estar con lentes oscuros para ocultar hematomas. El 12 de enero, uno de los hijos del matrimonio encontró a su madre desvanecida al pie de la escalera y llamó a un servicio de emergencias. Poco después, un médico determinó que había muerto. Se cree que Tarqui preparó todo para que pareciera que la causa era un paro cardíaco. Fuentes del caso dijeron que llamó al médico personal de ella y le pidió que hiciera el acta de defunción con esa indicación.
Los voceros presumen que Tarqui habría ido a buscar ese certificado a la casa o al consultorio de su colega. Lo extraño del caso es que hubo una actuación policial y que intervino una fiscalía de Godoy Cruz y ahora se investiga por qué se llegó a la conclusión de que la mujer murió por una falla cardíaca.