Policiales

"Me dijo que habían roto todo el micro y mandado a uno al hospital"

Lo declaró la ex pareja del acusado de organizar el atentado homicida al ómnibus de hinchas de Newell's Reiteró que oyó que le pagarían "diez mil pesos por matar al Panadero Ochoa".

Jueves 15 de Diciembre de 2011

"Un hombre le encargó a Claudio Fleitas matar a Ochoa", dijo D.P., ex pareja de Fleitas y testigo protegida, que se desmayó luego de contar su historia, escuchada con estremecimiento mpor más de 50 personas presentes en la tercera audiencia del tribunal que juzga a a Claudio Fernando Chino Fleitas, Claudio Ariel Pájaro Cantero y César Raúl Marchetti como coautores del homicidio de Walter Cáceres, el 4 de febrero de 2010. El asesinato se produjo luego de que un grupo de tiradores no identificados emboscaran en la madrugada a micros que traían a barras de Newell's y comenzaron a disparar con ametralladoras y pistolas, matando a Cáceres. El Panadero Ochoa es el jefe de la barra leprosa y para quien, la parecer, estaban destinadas los balas.

Minutos antes había declarado en el recinto como testigo de la fiscalía la psicóloga Julia Olguín, quien atendió a la testigo Daiana P., que declararía después, durante su situación de testigo protegida, que aún sostiene. "Es una mujer con actitudes infantiles, a la que le cuesta lograr dormir y que tiene pesadillas constantes. Mantiene una relación dual con su madre y tiene a su pequeño hijo como anclaje emocional". La profesional adujo que "pretende escapar de su realidad durmiendo. Cursa por un período de estrés importante. El tiempo compartido con Fleitas fue muy duro para ella, el hombre, según cuenta, le pegaba a ella y a su hijo". "Ella tenía terror y miedo, pero ya lo perdió, la hizo movilizarse y defenderse".

Cuando minutos después declaró D. P., una pelirroja de 21 años algo demacrada, el miedo no parecía haberse disipado. Es testigo protegida, la principal carta de la fiscalía, y vive con custodia. Hablar fue un suplicio para ella y, de a ratos, también para la mayoría de los presentes en la sala. Estuvo sentada a cara descubierta frente a los acusados, presos a partir de su imputación, lo que condujo al Poder Ejecutivo provincial a protegerla sacandola de la ciudad al considerar que su vida corría peligro. Declaró en una persistente crisis nerviosa que se agudizó cuando le requerían detalles. Dos veces hubo que suspender la audiencia y se debió convocar asistencia médica. Se evidenció una contradicción fortísima entre poderes del Estado por la decisión de preservarla entonces y de que declarase ahora sin más restricción que estar de espalda ante los imputados.

La fuerte acusación. "Tuve una relación de siete meses con Fleitas, lo conocí en la casa de mi primo y a las dos semanas nos fuimos a vivir juntos", dijo tranquila, cuando aún no había entrado el terror en su cuerpo. "Los dos primeros meses fueron buenos, después me encerraba, no me dejaba salir ni ver a mi familia y también encerraba a mi hijo de dos años". La fiscal Ana Rabin le preguntó si sabía de que se ocupaba su pareja y sólo contestó "vendía drogas" y tiró al aire nombres de los amigos de su pareja de entonces;" bola, tele, pájaro,el Guille Canteros"

"¿Que pasó el día anterior de la emboscada?", preguntó la fiscal, a lo que P. respondió: "El recibió una llamada y escuché que una voz le decía que le daban 10 mil pesos por hacer un trabajo que era matar a Ochoa. Dijo que sí. Luego llamó a algunos amigos. Ese día se fue y al volver a la noche -del 3 de febrero- buscó la pistola 9 milímetros y la 40 que escondía en el placar. Se vistió de negro y se fue", en ese momento la mujer comenzó a temblar y lloriquear, y se pasó a un cuarto intermedio de quince minutos.

Al volver de la pausa la mujer siguió con su declaración, los abogados de la defensa se le pusieron en frente, ella miraba a la nada, respiraba y aguantaba. "Volvió tarde y me contó que habían roto el colectivo y mandado uno al hospital". Luego contó que Fleitas vio ese mediodía en el noticiero los hechos y que llamó a Guille Cantero, a quien conocía por su actividad de "vender drogas". Hizo una pausa en el lugar se escuchaba sólo el leve ruido del ventilador y la respiración entrecortada de la mujer. Fausto Yrure, defensor de Fleitas, preguntó a la chica si recordaba cómo su defendido le pegaba a su pequeño hijo. Fue demasiado. La mujer entró en un estertor nervioso, comenzó a temblar y llorar, se desvaneció frente al tribunal y fue llevada a una sala contigua donde recibió atención médica.

"Las defensas nunca pudimos interrogar a la testigo hasta ahora. No pretendemos que sufra un problema emocional, sí ejercer el derecho de representar a nuestros clientes", dijo Carlos Varela, abogado de Cantero.

Se decidió un cuarto intermedio. Hoy a las 8.30 el tribunal definirá cómo continúa su accidentado testimonio.

Los cruces telefónicos en la noche del atentado

El cabo Walter Borda, de la TOE, hizo las pericias telefónicas de los contactos atribuidos a los imputados por el crimen de Walter Cáceres el día del hecho, 4 de febrero de 2010. Estos enlaces se establecieron a partir de que, a días del atentado, la testigo protegida que declaró ayer por la tarde señalara a las personas vinculadas al hecho.
  El suboficial analizó un informe de la empresa Nextel. Explicó que se registraron llamadas entrantes y salientes y alertas (hacer sonar el teléfono) entre el aparato de Claudio Fleitas y dos líneas de Claudio Ariel Cantero a la 0, a las 3, a las 4 y las 5 del 4 de febrero del 2010. En total hubo 23 contactos.
  Detalló los contactos entre los celulares de Fleitas y César Raúl Marchetti. También otross entre Pablo Aguilera —no llegó a a juicio— y Claudio Pájaro Cantero. Y las antenas de telefonía que registraron la zona desde donde se comunicaron los imputados. Dos están en Tiro Suizo. El suboficial aclaró que no se localiza con precisión el barrio desde donde se realizaron los contactos, sí la zona.
  Señaló que se registraron alertas entre los aparatos de Cantero y Marchetti a la 0.30, a las 2.42, a las 3.59 y llamadas a la 0.47, a la 1, a la 1.28 y a las 2.15. Hubo alertas entre los aparatos de Cantero y de un teléfono a nombre de Gustavo Miguel.
  De acuerdo con el informe de Nextel hubo alertas de Miguel hacia el aparato de Cantero a la 0.54, a la 1.57 y a las 3.17. Los contactos se captaron por antenas en Villa Constitución, Arroyo Seco y V. G. Gálvez. El primero fue emitido de Villa Constitución y el último desde Suipacha e Iriondo de V. G. Gálvez.
  Por pedido de los defensores, se leyeron las declaraciones previas de los imputados. Cantero y Marchetti señalaron que la madrugada del día del hecho ompartieron un asado y una partida de naipes. Fleitas declaró que Marchetti lo invitó a comer, pero no pudo ir porque estaba con dos chicas. Salomón señaló que le atribuyeron lo había dado de baja en octubre del 2009.

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