Miércoles 15 de Octubre de 2008
Buenos Aires.— El dueño de una parrilla de la localidad de Monte Grande fue asesinado a balazos y su hijo resultó herido al ser atacados a tiros por dos delincuentes que pretendieron asaltarlos en su casa. Ocurrió la noche del lunes y las víctimas fueron Antonio Suárez, de 62 años, y su hijo Jorge, de 41, mientras que una nieta del hombre muerto salvó su vida al arrojarse al piso.
Suárez es dueño de una parrilla ubicada a unas 15 cuadras de su casa. La tarde del lunes su hijo aprovechó el feriado para visitarlo y llevarle a su hija, de 12 años, porque la niña quería ver al abuelo. Llegaron al lugar en moto y, entrada la tarde, cuando ya se iban, fueron sorprendidos por dos delincuentes armados que los amenazaron y los hicieron reingresar a la vivienda.
De nada sirvió que Jorge Suárez les ofreciera a los ladrones la llave de su moto y el dinero que tenía. Su hija empezó a gritar asustada y don Antonio salió a ver lo que ocurría. Entonces se arrojó sobre uno de los asaltantes, pero el otro ladrón comenzó a disparar y lo hirió con tres balazos mortales en el abdomen, mientras que su hijo fue alcanzado por un tiro en una pierna. l (Télam)