Policiales

Mataron de un balazo a un joven en el presunto intento de robo de su moto

Fue la tarde del jueves en barrio Las Flores. La víctima tenía 20 años y un hijo de 1 año. La policía dice que fue un problema de convivencia y tiene identificado al homicida.

Sábado 03 de Septiembre de 2011

"Acá en Las Flores te sacan la vida como si no valiera nada". La frase de uno de los familiares de Marcelo Ricardo Abramor, el muchacho de 20 años asesinado de un balazo el jueves por la noche en Violeta y Guaria Morada, sirvió para enmarcar el sentimiento de una buena parte de los vecinos de la barriada que se levanta en la zona sur de la ciudad. Los familiares del muchacho aseguran que la víctima, que no tenía antecedentes policiales, fue asesinado en el intento de robo de su moto. Sin embargo, fuentes de la pesquisa indicaron que el crimen fue el punto final de un viejo rencor entre el fallecido y su matador, quien está identificado pero prófugo. En el mismo hecho un muchacho de 16 años que circulaba junto a la víctima en la moto recibió un balazo en su brazo izquierdo.

Como si el dolor por la muerte trágica no fuera suficiente, ayer al mediodía, 17 horas después del homicidio, la familia Abramor esperaba en su casa de Violeta al 1700 que el Instituto Médico Legal liberara el cuerpo para poder velarlo. "Es una vergüenza. Se ve que no te podés morir de noche porque después tenés que esperar el turno para la autopsia. Es terrible que también tengamos que pasar por esto", agregó una de las tías del pibe asesinado, mientras una treintena de familiares y allegados velaban a Marcelo en ausencia en el amplio comedor de su vivienda, todos sentados en sillas apoyadas contra las paredes formando una enorme «U».

El matador de Abramor es reconocido en el barrio por el apodo de Roby o Robin. Tiene 20 años y, según confiaron desde el entorno de la víctima, tendría varios antecedentes penales. Vive a pocos metros del muchacho herido en el ataque y "siempre anda a caballo o con su carro", agregó un allegado al pibe asesinado.

Un "laburante". Marcelo tenía un hijo de 1 año y ayer hubiera cumplido 21. Vivía junto con sus padres y sus cuatro hermanos en una humilde casa de material en Violeta al 1700, donde funciona un comedor barrial que el jueves quedó con la cena a medio hacer por las malas nuevas. "Mi sobrino era un pibe laburador. Reparaba juguetes y los vendía en el trueque que está en la plaza del club Roque Sáenz Peña (la feria Homero Manzi). Con eso se ganaba la vida", contó una de las tías del pibe asesinado mientras señalaba juguetes colocados en estantes colgados de la pared. "Pregunten por él en el barrio. Fijate la cantidad de vecinos y amigos que están acá (en la casa) y todavía no trajeron el cuerpo. Así fue toda la noche. Siempre lleno de pibes", continuó. "En algunos medios dijeron que esto era un «ajuste de cuentas». Todo lo que pasa en Las Flores son «ajustes de cuentas» y esto no fue así. Le quisieron robar la moto", explicó la mujer.

A los tiros. Según se pudo reconstruir, pasadas las 18.30 del jueves Marcelo circulaba con su moto por Estrella Federal al 1700, entre España y Guaria Morada. Junto a él, en una Appia 110, viajaba Lucas Luis Alfredo R., de 16 años. En paralelo, Roby estaba junto a su novia en la puerta de la casa de la joven, a metros de un centro provincial de atención primaria de salud que se erige en Estrella Federal y Guaria Morada. "No sabemos muy bien lo que pasó. Este pibe Roby, que va siempre a la fácil, le quiso arrebatar la moto a Marcelo. Lo corrió varios metros y le disparó varias veces con un revólver calibre 32. El otro chico tuvo una suerte bárbara porque el balazo le pegó en el brazo. A Marcelo le disparó desde atrás, se bajó de la moto y corrió hasta que terminó tirado en la esquina de Violeta y Guaria Morada, junto a una columna", relató uno de los familiares ayer.

A Marcelo lo trasladaron sus propios familiares al hospital Roque Sáenz Peña, donde ingresó a las 19.10 pero el auxilio no fue suficiente. Tenía un fatal balazo en el lado izquierdo del pecho. Minutos más tarde llegó Lucas, con un disparo en el brazo izquierdo. Tras las curaciones fue dado de alta. Roby, en tanto, desapareció del lugar.

"Para mí la bala estaba calada, porque no tenía mucha sangre", reflexionó otro familiar del pibe asesinado. Mientras los Abramor masticaban bronca y dolor, allegados a la investigación confiaron que "si bien no se descarta ninguna hipótesis" la pesquisa se inclina hacia un problema de convivencia barrial. "Hace un par de meses tuvieron un cruce. Hubo una pelea a las piñas y Abramor lo tuvo mal a Roby. Aparentemente sería un problema de polleras", indicó el vocero. "Nosotros no sabemos nada sobre un problema entre Roby y Marcelo. Y menos por un problema de polleras. Mirá -dijo una de las tías, mientras señalaba- ahí está sentada la esposa con su hija".

El homicidio quedó en manos de la jueza de Instrucción Mónica Lamperti. En la calle investigan la subcomisaría 19ª y la sección Homicidios.

La cifra

109 son los homicidios registrados en el departamento Rosario hasta el día de ayer.

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