Policiales

Mataron de tres tiros a un muchacho en la zona sur y acusan a una chica de 17 años

María Concepción Fernández está desesperada. Es la madre de Analía S., una chica de 17 años que, según lo que le dijeron sus vecinos y la policía, habría disparado contra Hernán Escobar la...

Viernes 28 de Febrero de 2014

María Concepción Fernández está desesperada. Es la madre de Analía S., una chica de 17 años que, según lo que le dijeron sus vecinos y la policía, habría disparado contra Hernán Escobar la noche del miércoles matándolo de tres balazos. Ahora María tiene pánico y tuvo que dejar su casa la tarde de ayer después de que ingresaran "unos cuantos pibes que andan en moto" y le quemaran parte de sus bienes en represalia.

La versión oficial cuenta que Analía S. se encontró con Hernán "Pitu" Escobar en la esquina de Arrieta y Melián, en el barrio 17 de Agosto. Ella se bajó de la moto que conducía otroa joven, lo miró y le dijo: "Te equivocaste conmigo". Después le descerrajó cinco tiros de calibre 9 milímetros, según contaron en la esquina que se levanta frente a una plazoleta de Batlle y Ordoñez al 2000, en la parte trasera del casino City Center

A las 22 del miércoles Hernán Escobar se encontraba en Arrieta y Melián junto a una muchacha con la que supuestamente se estaba tatuando. En ese momento habría aparecido Analía S. en una moto de baja cilindrada conducida por otro hombre. Ella se bajó del rodado, caminó unos 50 metros hasta llegar a su víctima, desenfundó un arma, lo increpó y lo acribilló. El muchacho recibió al menos tres balazos y fue trasladado en un auto particular al hospital Roque Sáenz Peña, donde falleció poco después.

Venganza. Cuando entrada la noche del miércoles la noticia se esparció por las calles del barrio La Granada, allegados y amigos de Pitu Escobar no dudaron en ir a la casa de Pasaje 518 al 6300 donde vivía Analía con su familia y le balearon el frente. Entonces la presunta homicida escapó dejando a su madre y a sus hermanos a su suerte.

María Concepción rememoró ese mal momento ayer a la tarde. "Anoche se pararon unos pibes y desde una moto empezaron a los tiros. Yo no estaba al tanto de nada de lo que había pasado con mi hija. Uno se bajó de la moto y la perrita que estaba en la puerta le ladró. Le tiró a la perra y me la mató" contó la mujer desesperada. "Yo después cerré la puerta y de milagro no me mataron. Pedí custodia pero no logré nada, nos van a matar a todos y tengo miedo por mis otros hijos", imploró la mujer.

María contó que hace dos años mataron a otro hijo suyo, de 32 años. "Me tengo que ir, tengo tres hijos, ya me mataron a uno los mismos de ahora pero no puedo decir quienes son, no puedo decir nada porque nos van a matar a todos", sostuvo sin querer identificar a los homicidas que todos saben en el barrio quiénes son. Y rogó: "Que alguien me ayude, no sé qué hacer, se me va la situación de las manos pero nadie me ayuda".

Fuego. La mujer, casi sin voz, contó que su hija "tiene problemas de drogas" y que le pidió a la Justicia "que me ayudara porque ella es menor, que me dieran algún lugar para encerrarla, pero nunca me dieron respuestas. Y ahora pedí custodia hasta que me vaya del barrio. Me van a matar a otro pibe y no tenemos nada que ver con lo que pasó", dijo a manera de defensa.

Las horas entre el crimen de Escobar y la tarde de ayer fueron las peores para la familia de Analía. No durmieron pensando que cada moto que pasaba podía ser otra bala contra ellos. Al mediodía finalmente la mujer se fue de la casa. Pero pasadas las 16 tres chicos que bajaron de motos caras patearon la puerta de la vivienda del Pasaje 518, rociaron con combustible el interior y el techo y quemaron la casa. Varias viviendas de la cuadra corrieron peligro de incendio y los vecinos acarrearon baldes y hasta botellas de agua para apagar las llamas. En tanto Lorena, hermana de Analía, salvaba lo poco que le dejó el fuego mientras llegaban los bomberos.

Hernán Escobar tenía antecedentes por lesiones y amenazas desde el año 2011 mientras que Analía S. no tiene prontuario aunque sus vecinos no fueron tan piadosos con la chica. "Mirá, el que mal anda, así termina. La piba estaba siempre en la puerta de la casa desarmando motos. Son un montón de pibes que ratean, roban a la gente, motos, lo que sea", deslizaron en voz muy baja.

Otros directamente cerraron las puertas de sus casa. "¿Sabe que pasa?, los mismos que quemaron todo andan dando vueltas chipeando", un raro término que trajo la tecnología por estos barrios.

En las calles de La Granada la vida y los muertos se cruzan a diario. En 2012 integrantes de la pandilla conocida como Cambichos, Chumbitas o Chumpitas fueron inculpados de matar a Juan José "Sapo" Escobar, un hombre con frondoso prontuario y padre del joven asesinado ayer. Los vecinos, en la oscuridad de sus casas, ligaban a Analía con integrantes de esa pandilla.

A modo de presentación dicen de ellos que "son ratas sin códigos". En tanto las carátulas policiales registran en su haber arrebatos, robos a viviendas, cobro de peaje por el solo hecho de pasar por el barrio y robar a los mismos vendedores de drogas de Las Flores y La Granada. El caso es investigado por la sección Homicidios, la subcomisaría 19ª y el fiscal Ademar Bianchini.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS