Policiales

Mataron a tiros a un chico de 15 años en el marco de una pelea de bandas

El chico salía de la casa de su abuela cuando fue increpado por otro adolescente, un integrante de una pandilla de la zona, que le disparó tres balazos. Hay dos heridos.

Domingo 11 de Enero de 2015

Mario Brest tenía 15 años y vivía, hasta ayer a las 4.30 de la mañana, en el humilde y conflictivo barrio Santa Lucía, en el extremo oeste de la ciudad. A esa hora el chico salió de la casa de su abuela, en Pasaje 1756 al 2200, y se cruzó con un integrante de una banda que atemoriza al barrio desde hace muchos años. Sin más ambos pibes comenzaron los gritos y de pronto se escucharon disparos. Mario recibió tres tiros en el tórax y en su auxilio salio su tío Brian T., de 23 años. El resultado fue trágico: Mario murió cuando iba camino al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez y Brian está internado en el mismo centro asistencial con un tiro en el cráneo y peleando minuto a minuto por el aire que respira. En tanto Norma P., abuela de Mario y madre de Brian, también tuvo que ser internada después de haber sido rozada por una bala en el cráneo y un feroz piedrazo, aunque ayer estaba fuera de peligro.

La escena que derivó en la muerte de Mario y la grave herida a Brian comenzó en la casa de doña Norma. Un allegado a la familia sostuvo que "Mario se iba a su casa como a las 4 y de pronto vio a un tal Leonel C. que lo encaró, le pidió algo y le gritó antes de sacar el revólver (aparentemente un arma calibre 32 corto) y empezó a los tiros. Brian fue a ver qué pasaba y también le dieron, están muy armados estos tipos", aseguró uno de los vecinos que dialogó con LaCapital bajo el tórrido sol de la siesta de ayer.

Segundos después Norma P. corrió desesperada a ver cómo estaban sus familiares y fuera de sí encaró contra la casa de Salvador C., el padre del joven agresor, en Donado al 2100. Vendada y dopada por los calmantes, la mujer de unos 50 y pico de años, dijo a este diario en la sala de espera del Heca: "Les tiré unas piedras a la casa y me agarraron a los tiros y los piedrazos. Mi nieto y mi hijo hicieron cursos de panaderos y trabajan, pero este Salvador es muy mala persona", dijo la mujer antes de callar.

Acusaciones.PUNCTUATION_SPACELuego, ya en el barrio, se pudo reconstruir el paso a paso de la noche sangrienta. Una vez que fueron baleados Mario y Brian, ambos fueron trasladados por vecinos y familiares al Heca. En tanto el barrio se convirtió en un hervidero en el que las balas caían como estrellas fugaces.

"El que mató a Marito fue Leonel, el hijo de Salvador C. Eso lo sabemos todos y que ahora no quieran estos criminales que se haga cargo de la muerte un menor. Mataron a mi pariente y nos tienen locos hace tiempo. ¿Que más nos pueden hacer?", dijo un familiar de las víctimas.

La policía acudió al lugar cuando aún no había amanecido y según cuentan los vecinos fueron "recibidos a los tiros". Unas horas después varios móviles policiales a las órdenes del fiscal de la Unidad Especializada en Homicidios, Ademar Bianchini, hicieron varios allanamientos en viviendas de calle Donado y los Pasajes 1754 y 1752 en los que se detuvo a seis personas y se secuestraron una carabina y una pistola calibre 22.

Por la tarde, según fuentes de Jefatura, estaban detenidos en la subcomisaría 22ª Alexis N., de 16 años; Gerardo N., de 17; Alexis A., de 19; Luis V., de19; Leonel C. de 20; y Salvador C. de 46 años, todo ellos con varias anotaciones prontuariales por agresiones y robo. Según la investigación, quienes estarían más comprometidos con el homicidio serían Alexis A. y Salvador C.

La historia. Hace unos de cinco años que los enfrentamientos armados y las denuncias cruzadas por amenazas comenzaron entre familias de la zona del Pasaje 1752, acusadas de conformar la banda denominada "Los Cachones", y de otras bandas del barrio, entre ellas la comandada por Salvador C., de la zona de pasaje Aguilar al 7300. Y la fatal pelea de la madrugada de ayer se enmarca de lleno en esta disputa según dijeron los policías. Varios de los detenidos conformaron estas bandas y actualmente se disputan el territorio, algunos dicen que para robar y otros para vender drogas. Una vecina contó por lo bajo que "Salvador tiene un búnker en el que venden merca, en Ricardo Rojas y Cerrito. Y ellos, su bandita, robaron una armería del centro de la ciudad hace pocos días y le repartieron los fierros a los soldaditos" (ver aparte).

En la insoportable tarde de ayer, en la subcomisaría 22ª estaban apostados familiares de las víctimas, quienes pedían a los agentes de la seccional datos sobre los detenidos y aguardaban información sobre la salud de Brian. A última hora de la tarde el abogado de la familia Brest dijo que durante el año 2014 se habían hecho varias denuncias por amenazas que partieron de la familia de Salvador C. y prometió que ahora "se irá hasta el final porque mataron a un chiquito de 15 años. Estos asesinos estaban controlados con Gendarmería, pero ahora que se fueron los gendarmes volvieron a los tiros", sostuvo el penalista.

Norma P. también era madre de Rubén Arriola, un joven de 18 años muerto en 2010 y a quien apodaban "Cachón". Esa muerte fue el inicio de la banda de Los cachones que apareció en los medios en mayo de 2010 y, según indicaron los pesquisas, fue para seguir el camino del adolescente que ya había estado vinculado a varios hechos de sangre. En tanto, del lado este de la avenida de Circunvalación —donde terminan calles Cerrito, Riobamba y La Paz y el pasaje Aguilar al 7300, en la villa La Palmera— se organizó otro grupo de muchachos que pertenecen a tres familias de esa zona. Los apellidos de estos jóvenes también se repiten en las denuncias por amenazas, abuso de armas y robos radicadas en la subcomisaría 22ª.

Pobreza.PUNCTUATION_SPACEEl barrio Santa Lucía fue arrojado a la geografía urbana de Rosario y en 1999 recibió a la población de la villa del mismo nombre que estuvo asentada al margen de la autopista Rosario-Córdoba. Tiene un único ingreso, pero varias vías de escape. Los enfrentamientos fueron cotidianos entre dos facciones de adolescentes o casi niños por un lado; y otros grupos, el más importante el que se cobija del otro lado de las vías, en la denominada villa Las Palmeras.?Los antiguos "Cachones" ahora se autodenominan la "Barra del Santa", por el barrio Santa Lucia.

Hay varios establecimientos estatales enclavados en ese territorio difícil. Las escuelas Pocho Lepratti y Santa Lucía, el centro comunitario Aprender a Vivir Mejor, el Centro Crecer y el dispensario municipal. En dos de ellos, varios murales recuerdan a chicos, casi niños, que cayeron por las balas de la disputa. El barrio es violento pero muchas de las familias que allí viven son gente de trabajo, al igual que en otros tantos barrios de la periferia de Rosario.

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