Mataron a puñaladas a un joven en medio de una pelea al salir de una fiesta
La víctima tenía 22 años, igual que su agresor, que fue apresado. Ocurrió a las 6 de ayer en Tierra del Fuego al 1200, en los confines del barrio La Florida Norte, en el noroeste rosarino. 

Domingo 27 de Julio de 2014

A "Nico" lo mataron de dos puntazos en el abdomen ayer, pasadas las 6 de la mañana, a la salida de una fiesta familiar que se desarrolló en la zona de Tierra del Fuego al 1200, en los confines del barrio La Florida Norte. Y la noticia del crimen no sólo estremeció a los vecinos del lugar sino también a los de calle Lugones al 3800 donde reside "El elfo", tal como se conoce al hombre apuntado como el matador y que fue apresado en horas de la tarde en una vivienda de la zona.

Al respecto, buena parte de la mañana de ayer la casa del acusado fue custodiada por cinco móviles policiales cuyos ocupantes aguardaban la orden para detenerlo, y una treintena de jóvenes, amigos y parientes del pibe muerto que montaron una tensa vigilia alrededor de la casa. Pero cuando la policía ingresó al domicilio sólo encontraron a dos hermanos del joven sospechoso, a los que debieron llevarse en resguardo ante la furia vecinal.

Nico es el apodo por el que se conocía a Norberto Nicolás Mansilla, un pibe de 22 años que vivía a pocos metros del lugar donde fue asesinado de dos puntazos en el abdomen. No hubo un solo vecino, de la docena con la que habló este cronista en un radio de cuatro cuadras a la redonda, que no ponderara al pibe asesinado y defenestrara a su matador. "Nico era un buen pibito. No se metía con nadie. No es que yo te diga que era un buen pibe porque lo mataron; era un buen pibito en serio", explicó un muchacho en las inmediaciones de Tierra del Fuego al 1200, donde el viernes a la noche se celebró una fiesta que terminó la mañana del sábado en tragedia. "El otro (por el matador) es un ladilla de esos que andan siempre empastillados, buscando quilombo, ratereando a los vecinos. Acá en el barrio no te vas a encontrar un sólo vecino que te hable bien de él", dijo, premonitoriamente, el muchacho.

En la calle. El viernes a la noche en una casa de familia ubicada en Tierra del Fuego entre Spegazzini y Lugones (bulevar Rondeau al 3900) se realizó una fiesta a la que concurrieron varios pibes del barrio. La calle tiene un improvisado cruce sobre las vías ferroviarias que corren paralelas a Medrano, cuatro cuadras al oeste del bulevar Rondeau, en los confines de La Florida Norte, en el noroeste de la ciudad.

Según se pudo reconstruir tras dialogar con varios vecinos y con fuentes allegadas a la pesquisa en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Florentino Malaponte, aproximadamente a las 6 de la mañana se produjo una pelea en cercanías del lugar de la fiesta en la que El Elfo participó acompañado por un tal "Lonchi".

Resentido por el resultado de la contienda El Elfo, de 22 años, se fue del lugar a buscar un arma blanca y al regresar al lugar de la pelea, enceguecido por el alcohol y las pastillas, atacó directamente a Nico. Le asestó dos puntazos en el abdomen. Sus amigos lo auxiliaron llevándolo al Policlínico Eva Perón de Granadero Baigorria donde nada pudieron hacer.

Empastillado."¿Dónde fue? No sé. Lo que yo escuché fueron corridas para un lado y para otro. Pero bien, bien, dónde fue no lo sé", comentó una vecina que desde la esquina de Tierra del Fuego y Lugones observaba, a la distancia, lo que ocurría con los pibes que cercaban la casa del supuesto asesino. "Esto pasa por la mezcla de alcohol y droga. Por eso pasó. No hubo pelea, amigo. Este loco (El Elfo) directamente apuñaló a Nico", relató un pibe joven, de ojos enrojecidos por el dolor, que tenía una gorra con visera de Newell's y sobre ella la capucha del buzo. El muchacho fue el único que habló del grupo de 30 que esperaban a unos 70 metros de la casa del sospechoso de matar a Nico para ver cómo se desarrollaban las cosas. La primera respuesta del grupo, en el que se percibía la impotencia y la bronca por lo sucedido, había sido: "Acá no va a hablar nadie". Sólo las doñas de la cuadra atentaron contra esa postal en su tránsito para hacer los mandados matutinos.

En la rambla. En el recorrido de unos 200 metros entre la casa del apuntado como asesino y la escena del crimen fueron varias personas las que se lamentaron por la muerte de Nico y tiraron un puñado de tierra sobre la honra de El Elfo. "Ese pibe es un desastre por la droga. Ya estuvo metido cuando lo mataron al «Mojo» (Maximiliano Gastón Fernández, de 23 años, asesinado a golpes la madrugada del 29 de marzo pasado en la rambla Catalunya) y se fue. Lo dejó solo. Por eso también lo deberían castigar", relató una joven muchacha mientras una amiga asentía desde su bicicleta. Fernández respondía a los apodos de Mojo o "Maxi", vivía con sus padres en Valle Hermoso entre Unión y Cruz Chica y salió de su casa el viernes 28 de marzo a las 23. A las 8 de la mañana del sábado siguiente su cuerpo fue hallado en la plaza seca contigua al bar "Caracola", a la altura de calle Gallo. Ese asesinato es investigado por el fiscal Miguel Moreno.

Mientras la familia de Nico Mansilla esperaba el mediodía de ayer que el Instituto Médico Legal liberara el cuerpo para poder velarlo, algunos amigos de la víctima emprendieron contra el frente de la casa de El Elfo. La policía, que debió persuadirlos, comenzó a trabajar sobre la posibilidad de que el prófugo estuviera "aguantado" en la casa de una tía y tras varios allanamientos lo apresaron en una finca de Castagnino al 1900, a unas 20 cuadras de donde ocurrió el crimen. Lo identificaron como Héctor Emanuel F., quien quedó alojado en la comisaría 10ª y a disposición de la fiscalía.