Policiales

Mataron de dos balazos a un ex convicto en una pelea de vecinos

Tenía 37 años y salió en defensa de su hijo, al que unos vecinos le reclamaban elementos robados. La víctima fue registrada en el Heca bajo un nombre falso porque tenía varios pedidos de captura.

Viernes 11 de Marzo de 2011

El asesinato de Luis Domingo Verón, un ex convicto de 37 años, estuvo cerca de quedar registrado en un expediente judicial bajo el nombre de José Luis Caro. El hombre murió anteayer luego de ser atacado a tiros en la puerta de la casa de su ex concubina, en Nicaragua y Riobamba, por un grupo de dos a tres hombres que fueron a reclamarle a uno de sus hijos la devolución de una batería robada. Hubo gritos, empujones, golpes de puño y después dos disparos de arma de fuego. La víctima fue herida en una pierna y en el pecho. Esa última lesión fue irreversible y tres horas después falleció en el Hospital de Emergencias. Allí, el cuerpo permaneció más de 20 horas identificado con el nombre falso que sus familiares habían dado en la guardia para evitar que saltaran los tres pedidos de captura judicial que pesaban sobre la víctima. Todo se aclaró ayer, cuando un periodista de este diario fue a entrevistar a los familiares del hombre fallecido y supo su verdadera identidad casi al mismo tiempo que una brigada policial.

Durante el día de confusión, los mismos allegados a Verón, quizás conmovidos por el inesperado desenlace de su vida o tal vez a propósito, no dieron aviso a la policía del cambiazo de datos que habían propiciado. Y así fue que José Luis Caro, quien supo ser cuñado del hombre asesinado y también cuenta con un abultado prontuario policial y un par de condenas cumplidas en cárceles provinciales, apareció como una nueva víctima de un ajuste de cuentas. Una vez que se aclararon los tantos, los encargados de la pesquisa indicaron que hay tres personas sospechadas por el crimen, entre ellos un muchacho de 21 años que vive a escasos metros donde cayó mortalmente herido Verón y que sería el autor de los disparos.

Todo sucedió cerca de las 4 de la tarde de la tórrida tarde del miércoles. Verón había regresado unos días antes a la vivienda de su ex pareja, con quien tuvo dos hijos, una nena de 5 años y un nene de 8. Es una casa muy humilde y con paredes de material que está enclavada en Nicaragua 2215, a pocos metros de Riobamba. El hombre se había separado hacía un tiempo de la madre de sus hijos, pero cada tanto volvía para ver a los chicos y muchas veces se quedaba allí unos días.

Reclamo fatal.La tragedia se desencadenó cuando un grupo de personas que viven en las inmediaciones de esa esquina responsabilizaron a un hijastro de Verón, de apellido Domínguez, como el responsable del robo de una batería de auto y una bicicleta.

De acuerdo a lo que los pesquisas pudieron reconstruir, Lelio, El mono y otro muchacho que sería hijo de un vecino al que conocen como Popo, llegaron a la casa de Verón a bordo de un auto y sin medias tintas se fueron sobre el hijastro del hombre y su mujer, a los que comenzaron primero a insultar y luego a golpear en la cara, adjudicándoles el robo de esos elementos. "Verón estaba adentro de la casa y cuando escuchó los murmullos y un tiro salió a la calle para defender al muchacho. Allí fue donde le pegaron dos tiros, uno en una pierna y otro en el pecho. Tras los disparos los agresores se subieron al auto y desaparecieron", consingó Javier Leiva, titular de la subcomisaría 22ª que investiga el caso.

Verón, ya malherido, intentó refugiarse en el interior de la casa de su ex pareja y allí perdió el conocimiento. Una ambulancia del Sies lo llevó al Hospital de Emergencias, donde murió tres horas después. Sobre lo que sería el ingreso a la casita de Nicaragua 2215 aún quedaban la mañana de ayer los vestigios de su sangre.

Lo va a entregar. Una nena de unos 10 años, testigo de lo ocurrido, contó una versión un tanto diferente de lo ocurrido. "Luis estaba con mi mamá, que está embarazada de 8 meses. Volvían de allá (y señala para el lado del terraplén de Circunvalación) y unas personas que viven allí enfrente le pedían que les devolvieran una batería y una bicicleta. Lo acusaban de haberla robada y entonces empezaron a pegarles. Después apareció el hijo de Popo y le pegó dos tiros a Luis y se fue", narró la nena a este diario.

Popo y su familia viven en una casa un poco más respetable, al menos desde la fachada, ubicada en la ochava noreste de Riobamba y Nicaragua. Detrás de una ventana, y ante una consulta de este diario, una adolescente que dijo ser la hermana del sospechoso accedió a contentar la consulta de LaCapital: "No sabemos donde está mi hermano, pero mi papá dijo que si hizo algo malo lo va a entregar", manifestó.

Verón, según trascendió, tenía un par de pedidos de capturas pendientes de la Justicia. Eso explicaría en parte por qué sus familiares dieron otro nombre cuando la víctima llegó con un hilo de vidal Heca.

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