Matan a una maestra y le roban el auto
Buenos Aires.— Sandra Almirón, una maestra primaria de 37 años, fue asesinada de un balazo por la espalda la noche del miércoles cuando llegó a su casa de la localidad de Derqui en su auto y se aprestaba a abrir el portón del garaje. Al menos dos delincuentes se le acercaron en ese momento, le sustrajeron el vehículo y le dispararon a sangre fría. Al respecto, durante operativos realizados ayer por la policía, fueron detenidos dos muchachos entre los cuales estaría el autor del crimen.

Viernes 27 de Noviembre de 2009

Buenos Aires.— Sandra Almirón, una maestra primaria de 37 años, fue asesinada de un balazo por la espalda la noche del miércoles cuando llegó a su casa de la localidad de Derqui en su auto y se aprestaba a abrir el portón del garaje. Al menos dos delincuentes se le acercaron en ese momento, le sustrajeron el vehículo y le dispararon a sangre fría. Al respecto, durante operativos realizados ayer por la policía, fueron detenidos dos muchachos entre los cuales estaría el autor del crimen.

"Estoy muerto, me han matado a mí también", dijo Ramón Almirón, padre de la maestra, quien invadido por el llanto sostuvo: "Ahora a mi hija la vamos a ver atrás de un mármol". Tras ello, el hombre atacó a la Presidenta de la Nación diciendo que a los criminales, a los que calificó de "basura", "esta tipa los protege y les da un premio, les da plata para que se queden echados en la cama".

Sandra Almirón estaba casada y desde hace varios años dictaba clases en la escuela primaria número 43 y en el colegio Santa Ana, ambos en Derqui. A las 20.15 del miércoles, cuando llegaba a su casa a bordo de su Chevrolet Corsa verde y con vidrios polarizados, al menos dos delincuentes armados se le acercaron y la amenazaron.

"Uno de los delincuentes le disparó un balazo en la espalda. No sabemos si fue porque la mujer pretendió resistirse, porque quiso huir, porque se le escapó el tiro, o si fue porque sí", dijo un jefe policial. En tanto, otro vocero especuló que el posible detonante del balazo fue que la docente "se asustó, gritó y quiso escapar" hacia el interior de su casa. Lo cierto es que la mujer cayó al piso con un balazo en la espalda y si bien fue llevada al Hospital Austral de Pilar por un vecino, murió antes de ser atendida por los médicos.

Testigos. Ese vecino vio huir a los delincuentes en el Corsa de la docente. "Por el parabrisas de su auto vio a dos muchachos, uno al volante y otro de acompañante, pero no descartamos que haya un tercero en el asiento trasero porque los vidrios son polarizados", dijo un investigador.

Finalmente, los ladrones huyeron con el auto que fue encontrado 40 minutos después estacionado en la plaza central de José C. Paz, a una cuadra de la comisaría de esa zona.

En ese sentido, los investigadores están convencidos de que los dos apresados ayer, identificados como Mario Bravo, de 19 años, y un chico de 15, son los autores materiales del asesinato, al tiempo que buscan a un tercer sospechoso que también sería menor de edad.

Voceros judiciales indicaron que fueron los datos aportados por un vigilador privado que los vio merodear cerca de la escena del crimen momentos antes del homicidio, los que permitieron identificar y localizar a los apresados. Tras ser aprehendidos, los dos chicos fueron trasladados a la comisaría de Derqui, donde se acusaron entre sí.

En tanto, los restos de Almirón comenzaron a ser velados la tarde de ayer ante familiares, amigos, alumnos, compañeros de trabajo y hasta el intendente de Pilar, Humberto Zuccaro.

Dolor y ataques. Walter García, el marido de Sandra, aseguró que su esposa "no se resistió al robo" y que era una "excelente esposa y docente". Y admitió haber recibido un llamado del gobernador Daniel Scioli, quien se puso a su disposición.

Mientras tanto, el padre de la maestra, Rubén Almirón, dijo que su hija "era muy buena, gente de la que tiene que haber en el país". Y visiblemente consternado, criticó severamente a la presidenta de la Nación al decir que el país "es una porquería en el que no se puede vivir. Nos están matando y esta tipa protege a las basuras, que son los que matan en este país y los únicos que la pueden votar".

"Le metieron un tiro porque le querían sacar el auto. ¿No le pudieron haber dado un golpe y ya está? ¿Había que matarla? ¿Por qué gente como mi hija no tiene que vivir y tienen que vivir estas basuras? En un par de años va haber 500 mil basuras más, porque se siguen multiplicando y nadie le pone freno".

Finalmente, la religiosa María Eugenia Toledo, de la escuela Santa Ana, donde Sandra cursó todos sus estudios y daba clases en la actualidad, recordó a la mujer asesinada: "Le gustaba trabajar por el bien común de la gente y este año tenía la esperanza de quedar embarazada", dijo l (Télam)