Jueves 30 de Octubre de 2008
Godeken.— Los 1.800 habitantes de Godeken se estremecieron con un hecho inesperado: un comerciante fue hallado asesinado ayer en su casa y los investigadores están tras los pasos de dos sospechosos que se encuentran prófugos, según indicaron fuentes policiales. Una chica habría confesado en la comisaría del pueblo que su novio y su hermano fueron los autores del crimen.
El cuerpo de Luis Faenze, de 62 años, fue encontrado semidesnudo en el baño de la vivienda y tenía cinco puñaladas en la espalda, otra cerca del cuello y un corte en el glúteo derecho. Vivía solo en esa localidad cercana al límite con Córdoba, 160 kilómetros al sudoeste de Rosario. Tenía un pequeño almacén en el garaje de su casa, en la calle 17 sin número.
El suceso habría ocurrido la madrugada de ayer, pero la policía recién tomó conocimiento cerca de las 9.30 luego de que una amiga de Faenze entró a su casa y lo encontró sin vida.
"A la mujer le llamaba la atención que el almacén y la casa de Faenze estuviesen cerrados y. después de preguntarle a la madre, que vive en el frente, si sabía por qué su hijo no había abierto el comercio decidió entrar por una ventana", explicó un investigador a LaCapital.
El cuerpo estaba en el piso del baño boca abajo en medio de un charco de sangre a raíz de las cuchilladas que le habían asestado. Tras ser examinado por un médico local fue trasladado al Instituto Medico Legal de Rosario para la autopsia.
Dos agresores. El caso es investigado por el juzgado de Instrucción de Melincué, a cargo de Elizabeth Mangini. La jueza ordenó una serie de allanamientos que permitieron avanzar en la investigación. Una fuente policial señaló que en una de las viviendas se encontró ropa ensangrentada de los dos agresores, que fueron delatados por la novia de uno de los atacantes. Un portavoz policial señaló que uno de los sospechosos tiene antecedentes penales por robo y habría salido anteayer en libertad.
Si bien desde el principio no se descartó ninguna hipótesis la más fuerte era la de crimen en ocasión de robo. Aunque ninguno de los ingresos a la casa estaba violentado sí se detectó "un cierto desorden" en el dormitorio y fue encontrado sobre la mesa del comedor la máquina registradora del comercio. Como no se pudo constatar la sustracción de dinero ni de otros elementos de valor, surgieron otras teorías en torno a las razones del crimen.
Azorados. "En este pueblo nos conocemos todos y Luis era una persona muy buena que no molestaba a nadie y no merecía esta muerte tan horrible. Los culpables se deben podrir en la cárcel", dijo uno de los tantos vecinos consternados por lo sucedido. "Estamos compungidos —añadió— por este hecho y no podemos creer que haya ocurrido acá donde nunca pasa nada".
En lo que va del mes es el tercer crimen que se produce en el departamento Caseros, donde históricamente este tipo de sucesos son poco frecuentes y aislados. El último homicidio se había registrado el martes y tuvo como víctima a un camionero de San José de Esquina (ver página 28) cuya comunidad ayer se movilizó en demanda de justicia.