Matan a golpes al juez de Paz de un pueblo cordobés
Córdoba.— Un juez de Paz de la localidad de Diego de Rojas fue asesinado a golpes en la cabeza y su cuerpo fue abandonado, envuelto en una bolsa plástica, en el patio de una escuela. Por el hecho confesó un peón del campo del funcionario.

Viernes 17 de Octubre de 2008

Córdoba.— Un juez de Paz de la localidad de Diego de Rojas fue asesinado a golpes en la cabeza y su cuerpo fue abandonado, envuelto en una bolsa plástica, en el patio de una escuela. Por el hecho confesó un peón del campo del funcionario.

  La víctima fue identificada como Enrique Abelardo Vallejos, de 46 años, cuyo cadáver fue descubierto la tarde del miércoles en la escuela de esa pequeña población de 500 habitantes, situada a 115 kilómetros al noreste de la capital cordobesa.

  Vallejos desapareció la tarde del martes cuando salió de su casa rumbo a su campo, en la zona de La Salada. A la noche, su esposa hizo la denuncia por averiguación de paradero ya que el hombre no había regresado. Y la mañana del miércoles la policía halló la camioneta estacionada con las llaves puestas y varios objetos en el habitáculo.

  Poco después, el cuerpo fue hallado por una mujer en la escuela. Tenía severos golpes cortantes en la cabeza, presuntamente provocados por un hierro de grandes dimensiones.

 

Se entregó. Tras el hallazgo, la policía y la fiscal María Mercedes Ballestrini acudieron al lugar e iniciaron las investigaciones de rigor. Entonces trascendió que había un demorado por el caso. En ese orden, el comisario Julio Ríos, jefe de la Departamental Río Primero, informó que un peón que trabajaba en un campo del juez se presentó en la comisaría del pueblo y confesó ser el autor del hecho.

  El sospechoso, de 34 años y de apellido Basualdo, habría matado al juez tras una discusión que ambos mantuvieron por cuestiones de dinero, aseguró otra fuente policial, aunque no se descarta que se trate de un crimen pasional. Tras el homicidio, el asesino cargó el cuerpo en la propia camioneta de la víctima, envuelto en un nailon y lo arrojó en los fondos de la escuela, donde fue encontrado. l (Télam)