Policiales

Matan a balazos a una joven de corta distancia

El asesinato a sangre fría de una mujer de 21 años, el viernes por la noche en Suipacha y Garibaldi, expuso una vez más cómo se vive en muchos barrios de la ciudad.

Domingo 26 de Julio de 2015

El asesinato a sangre fría de una mujer de 21 años, el viernes por la noche en Suipacha y Garibaldi, expuso una vez más cómo se vive en muchos barrios de la ciudad. Sus familiares aseguran que Dalma Alvarez salió de su casa en su moto YBR 125 a comprar medicamentos para su pequeña hija de cuatro años. En Suipacha y Garibaldi la mujer fue atacada a balazos con calibre 9 milímetros en su rostro y torso. Murió sobre el pavimento. No le robaron nada. Allegados a la víctima incendiaron la vivienda en la que residían los apuntados por el crimen, una mujer de unos 45 años y su hijo de 18, ubicada a escasos 300 metros de la escena del crimen.

   Sobre el crimen pocos vecinos se animaron a hablar. “La piba estaba sentada en la moto charlando con un muchacho y una mujer de unos 45 años. En eso el pibe sacó una pistola y le dio cuatro balazos a la chica. Fue como si nada, súper sangre fría. Pero ellos se manejan así. No les gustó tu cara o algo que hiciste y vienen y te atacan”, sostuvo uno de los que dice haber visto como se produjo el crimen de Dalma. El resto prefirió el silencio, amordazados por el miedo que dicen tener a una gavilla de delincuentes que azota el sector más empobrecido del barrio.

La hermana. “Por la manera en la que quedó la moto, a Dalma le pegaron un tiro mientras circulaba. Eso de que estaba sentada sobre la moto, que hubo una charla y todo eso, es mentira. Pero no puedo hablar más porque no me da la cabeza. Esos (los que la mataron) se la quieren dar de carteludos (pesados) y ya se les va a caer el cartel. Eso va a ser así”, alcanzó a decir una de las hermanas de Dalma, mientras llevaba a su pequeña sobrina (hija de la víctima) de la mano, en inmediaciones de su casa en la zona más remozada de barrio Itatí.

Una hijita. Un asesinato, dos apuntados, varias versiones contrapuestas y una banda que se desplaza por los confines de los barrio Itatí y Alvear.

   Dalma Alvarez vivía con su familia y su hija de cuatro años en Callao y Centeno. Del otro lado de la avenida Ovidio Lagos, en la zona de barrio Alvear cubierta con pintadas artísticas, vivían los agresores.

       Al menos hasta las 22 del viernes, cuando la noticia de la muerte se extendió, el apodado “Pichón”, su madre —de 45 años— y sus parientes residían en una casa ubicada donde Ameghino se confunde con Cagancha, al 2800 de altura de esa calle. Los vecinos del barrio apuntaban a estos últimos como los integrantes de una gavilla que tiene a mal traer a la zona y a la que se reconoce por su apellido: Los C.

   “Estos son los mismos que le robaron al comerciante al que le tajearon la mano, hace diez días”, explicó un vecino aludiendo a lo sucedido el domingo 12 de julio pasado cuando un almacenero de Ameghino al 2900 fue atacado por dos hombres con un cuchillo para robarlo en su granjita. “Parece que la flaca se les plantó porque la quisieron apretar y vino el vuelto. Ellos (por la bandita) son como veinte.

Todos parientes. Algunos están presos. Son muy atrevidos. Le usurparon la casa a un par de vecinos y se las vendieron diciendo que eran transeros. Ellos son así. Pasan por al lado tuyo, te miran, te preguntan «que miraste» y van a buscar a los parientes y te cagan a tiros entre todos”, afirmó un vecino. “Anoche fue un caos. Cuando los vecinos le querían quemar la casa y llegaban los policías, estos los recibieron a los tiros”, agregó.

   Según fuentes de la causa pasadas las 21, Dalma Alvarez confluyó en la esquina de Suipacha y Garibaldi con Pichón y su madre. De ese choque este cronista sólo recolectó la versión dada por dos vecinos que fueron coincidentes. Dalma se detuvo a discutir con Pichón y su madre.

   Y el resultado fue trágico. La familia de la víctima descree de esa versión. Fuentes de la pesquisa, en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Ademar Bianchini, barajaban dos hipótesis: el asesinato por venganza o una disputa entre bandas que pelean por el control de la calle. Oficialmente se indicó que en la escena fueron recuperadas tres vainas servidas calibre 9 milímetros. Una vez conocido el crimen de Dalma, la casa de los apuntados fue quemada.

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