Mario Segovia volvió a hablar y dijo que no es narcotraficante ni terrorista
El llamado Rey de la Efedrina dio una entrevista radial en la que se defendió de las acusaciones. Desde la cárcel de Ezeiza sostuvo que se dijeron muchas mentiras sobre él y sus bienes.

Viernes 29 de Mayo de 2009

Mario Roberto Segovia, procesado por la Justicia como presunto líder de una organización dedicada a abastecer de efedrina a carteles del narcotráfico mexicano, afirmó que espera ansiosamente la realización de un juicio oral y público para ratificar su inocencia de la serie de delitos por los que está en prisión. "No soy narcotraficante, ni un terrotista que vendía armas de destrucción masiva. Me repugna que me vinculen con esas actividades porque soy un amante de la vida", aseguró.

En otro orden, el llamado Rey de la Efedrina dijo no tener relación ni conocer al candidato a diputado por Unión Pro de Buenos Aires, Francisco De Narváez, con quien una investigación periodística lo vinculó a partir de llamados telefónicos hechos desde un celular del político. "No lo conozco. Nunca tuve contacto con él ni con ninguno de sus empleados", dijo. Y ratificó que el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, lo presionó para que mencionara a De Naraváez en su última declaración.

Desde la cárcel de Ezeiza, donde está alojado desde que fue detenido el 23 de noviembre pasado en el aeroparque Jorge Newbery, y donde dijo recibir el trato de "un preso común", Segovia habló públicamente por segunda vez. El rosarino está involucrado en la causa judicial que investiga la ruta de la efedrina, un desdoblamiento de la pesquisa que permitió desbaratar un laboratorio de drogas sintéticas armado en una casa quinta ubicada en la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz, a cargo de ciudadanos mexicanos y argentinos.

En una entrevista que concedió al programa El Informador, que se emite por LT3, Segovia se despachó contra Faggionato Márquez y contra este diario, al que tildó de publicar información "payasesca" sobre la investigación que lo tiene como principal implicado.

Acusación difusa.En el arranque de la nota, Segovia remarcó que el magistrado "tergiversa toda la información que hay en el expediente", y enseguida destacó: "No tengo vinculaciones con carteles mexicanos de droga, ni con redes de pedofilia, ni con piratas del asfalto. La acusación en mi contra es difusa. Tengo 34 años y no me alcanzaría toda mi vida para cometer todos los delitos que este señor (el juez) me imputa".

Al ser consultado sobre el rápido crecimiento de su patrimonio, siendo que trabajaba como mozo, Segovia intentó desactivar cualquier sospecha. "No fue tan así. Hay errores en la información que se difundió. No tengo campos en Chaco y de los cinco autos que me incautaron sólo dos eran míos. El Rolls Royce, una Hummer y un VW Passat no eran míos. El Rolls me lo dio una persona para que lo promocionara ante un grupo de inversores, es un auto que tiene sólo 400 kilómetros".

Y aclaró que los datos sobre su patrimonio "fueron publicados en LaCapital, un pseudo diario que también publicó que había comprado hebras de efedra y que había robado tecnología de Alemania (todos datos que este diario extrajo del expediente). Por eso, lo único que quiero es que la causa llegue a juicio oral para defenderme. Incluso estoy dispuesto a colaborar con la Justicia, pero ante un juez justo y serio".

Próspero importador. En ese sentido, Segovia contó que amasó un buen pasar económico tras recibirse como "piloto de avión en 2002. Eso me llevó a conseguir contactos fuera del país y así me inicié en el comercio exterior. Importaba artículos de electrónica, principalmente de China. Traía todo tipo de aparatos, como las Play Stations. Eso me llevó a proyectar una fábrica de CD y DVD en Alvear, un emprendimiento inédito en Sudamérica por la tecnología que iba a utilizar. Planeaba darle trabajo a cien personas. Pero me cortaron las piernas", agregó.

Segovia también descartó cualquier relación con la ruta de la efedrina que pasaba por la quinta de Ingeniero Maschwitz. Y cuando le preguntaron si había usurpado la identidad de Héctor Germán Benítez, un preso de la cárcel de Sierra Chica, prefirió no hablar. "No puedo hablar sobre ese punto porque es parte de la causa."

Más adelante negó estar relacionado con el tráfico de cocaína, una sospecha que surgió a partir de la misma investigación que encabeza Faggionato Márquez. "Para mí el tema de la droga es un flagelo mundial. Soy un padre de familia y la droga significa muerte y destrucción. Quiero un mundo sin drogas para mis hijos. Soy un amante de la vida. Desde que vi nacer a mi último hijo es algo que me dejó maravillado. Fue el milagro de la creación verlo nacer. A un padre le ponen pilas. Sino tuviera a mis hijos y mi esposa mi vida no tendría sentido".