Madre e hijo fueron condenados por venta de drogas en el Gran Rosario
Son Brandon Bay y Erica Altamirano, líderes de la temida banda delictiva conocida como Los Gorditos, que se expandió a sangre y fuego

Domingo 01 de Octubre de 2023

Al término de un juicio que llevó adelante el Tribunal Oral Federal 3 (TOF 3) Brandon Bay, uno de los hampones más temidos del Gran Rosario, fue condenado a 12 años de prisión como organizador de tráfico de estupefacientes. En tanto que su madre, Erica Altamirano, recibió una pena unificada de 16 años. Otros integrantes de la banda purgarán penas por ser considerados partícipes secundarios en la organización delictiva surgida en el el complejo Fuerte Apache y el barrio Tiro Suizo del sur rosarino que posteriormente se expandió, a sangre y fuego, por las calles de Villa Gobernador Gálvez y San Lorenzo. Bay actualmente está detenido en el penal federal de Marcos Paz, la misma prisión en la que está alojado Máximo Ariel “Guille” Cantero.

El tribunal compuesto por los jueces Osvaldo Facciano, Eugenio Martínez y Mario Gambacorta también condenaron a Ricardo Andino (pareja de Altamirano) a una pena de 4 años y seis meses y Sebastián Rodrigo Núñez, a la pena de 3 años y seis meses de prisión. El fiscal acusador fue Federico Reynares Solari.

A mediados de 2015 el asesinato de José Eduardo “Cepillo” Fernández en Fuerte Apache catapultó a la consideración de la opinión pública a Los Gorditos, una banda que se ganó el miedo callejero a partir de su temeridad. Las venta de drogas al menudeo, homicidios, robos y extorsiones eran atribuidos desde entonces al grupo y algunos de esos hechos motivaron la caída en prisión de Brandon Bay en 2017. Desde ese momento la líder de la banda pasó a ser, por su voz de mando y su rol ejecutivo, Erica Altamirano.

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Como suele suceder en el hampa rosarino, intra muros Bay se catapultó a otro nivel en el juego delictivo de la región. Mientras cumplía condena en la cárcel de Coronda investigaciones judiciales comenzaron a detectar la expansión de la banda hacia el cordón industrial, con arraigo en el barrio Norte de San Lorenzo y en Puerto San Martín.

Luego de una seguidilla de asesinatos que provocaron el hartazgo de los vecinos y la destrucción de un búnker de drogas en medio de una pueblada, entre 2019 y 2020, el grupo fue desarticulado parcialmente en junio de 2020. El detonante fue el crimen de Brian “Runi” Sánchez, un adolescente de 16 años baleado desde una moto el 28 de mayo de 2020 cuando pedía monedas en Mitre al 900, y las vías, en San Lorenzo. Un joven de 24 años quedó malherido en ese ataque.

Los vecinos expresaron su bronca: incendiaron contenedores, marcharon por la calle Costanera que desemboca en la ruta nacional 11 y voltearon a golpes el búnker frente al cual había sido asesinado tres días antes Gerardo “Pecho” Pérez, quien fue baleado con un disparo en el tórax en otro ataque atribuido a Los Gorditos. El primer crimen de la saga había sido el del bailarín de cumbia cruzada Rodrigo Gigena, de 25 años, baleado por error desde un auto la noche del 6 de agosto de 2019 en barrio Norte de San Lorenzo cuando estaba parado en la vereda frente al negocio de su familia.

Los Gorditos

La banda de Los Gorditos viene de asimilar fuertes condenas dictadas hace poco más de un mes. Un mes atrás, en un juicio que expuso cómo las organizaciones de narcomenudeo logran expandirse aún más con la caída en prisión de sus jefes, Brandon fue condenado por un tribunal provincial a prisión perpetua. La misma pena impusieron a los miembros Fabián Agustín Sandoval, Claudio “Primo” Ríos, y Cintia Nair Estrella, pareja de Brandon. Juan Manuel “Pera” Alvarez obtuvo una condena más baja de 15 años de prisión.

De acuerdo a lo planteado en las audiencias, Bay estaba preso en la cárcel de Coronda cumpliendo condena por las primeras incursiones de la banda en el sur de Rosario cuando comenzó a instalarse, gracias a los contactos de un compañero de celda de apellido Denis y oriundo del cordón industrial, en el negocio de la venta de drogas en el barrio Norte de San Lorenzo, una zona separada por un arroyo de la ciudad de Puerto San Martín.

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Una violenta disputa por territorios y acuerdos corruptos con jefes policiales garantizaron el desembarco de esta ramificación de Los Gorditos, con un método que consistió en producir bajas en otras bandas que hasta ese momento convivían sin conflictos para enfrentarlas entre sí. Bay fue sentenciado en su rol de jefe del grupo y como instigador desde prisión de seis ataques armados. La misma pena impusieron a los miembros Fabián Agustín Sandoval, Claudio “Primo” Ríos, y Cintia Nair Estrella, pareja de Brandon. Juan Manuel “Pera” Alvarez obtuvo una condena más baja de 15 años de prisión.

La investigación que terminó en la última condena a Brandon y su mamá, tuvo su momento culminante el 13 de diciembre de 2021 cuando efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) realizaron una serie de allanamientos ordenados por el fiscal de la unidad de Balaceras Pablo Socca. En estos operativos policiales fueron detenidas Erica Altamirano y su hija Aldana, una de las hermanas de Brandon en un domicilio de pasillo de Dinamarca al 555 bis.

Allanado ese domicilio se encontraron 5 kilos de cocaína y 2.5 kilos de marihuana. En mayo de 2022 el TOF 3 condenó a Altamirano a 5 años y 6 meses de prisión por el delito de tráfico de estupefaciente en modalidad de comercialización. Una pena que le fue unificada en 7 años y 6 meses. Aldana por su parte recibió una condena única de 6 años y 6 meses, que incluyó una condena a dos años que tenía en el fueron provincial.

Dos semanas atrás, Altamirano volvió a pasar por el mostrador de las condenas. Fue sentenciada a 7 años y 4 meses de prisión en un acuerdo abreviado por liderar la organización en la calle una vez que su hijo cayó preso. Según la sentencia que homologó el juez José Luis Suárez, el liderazgo asumido por la mujer está probado con escuchas telefónicas y el secuestro de droga en allanamientos a los domicilios de distintos acusados. Se le atribuyó “un rol preponderante y activo para coliderar la asociación ilícita fundada por su hijo Brandon” en la última conformación de Los Gorditos.