Más dudas en el juicio oral por asesinato de un policía
En la segunda jornada del juicio por el crimen del policía federal Claudio David Alvarez, de 51 años, ocurrido el 4 de abril de 2008 en Pérez, quedó bajo la lupa el accionar de los efectivos que participaron del operativo.

Viernes 28 de Mayo de 2010

En la segunda jornada del juicio por el crimen del policía federal Claudio David Alvarez, de 51 años, ocurrido el 4 de abril de 2008 en Pérez, quedó bajo la lupa el accionar de los efectivos que participaron del operativo. Ayer comenzó el desfile de los testigos ante el Tribunal Federal Oral Nº 1. El primero fue el oficial a cargo de esa acción en que se investigaba un lugar donde uno de los acusados del asesinato vendía cocaína.

Según se leyó el miércoles, uno de los acusados del crimen dijo que el agente murió en medio de una discusión por el pago de una coima requerida por los policías para no perseguir a los vendedores de droga.

Alvarez formaba parte de la división Drogas Peligrosas de la Policía Federal en Rosario. Por el crimen están siendo juzgados Marco Antonio López, de 34 años, y Raúl Omar José, de 27 años, Raulo. demás se juzga a José Darío Mónaco por encubrimiento agravado, ya que la investigación entendió que ayudó a huir la noche del homicidio a Raulo.

Ayer declaró el oficial principal de la Policía Federal, R.R.A., quien es segundo jefe de la división Drogas Peligrosas en Rosario y encabezó esa noche el operativo con otros cinco efectivos de civil. R.R.A. fue bombardeado por las preguntas del tribunal, de la fiscal Mabel Colalongo y de las defensas.

Las preguntas fueron sobre los puntos oscuros del operativo denunciado por los acusados del crimen como ilegal. Entre otras anomalías Raulo López dijo que el arma que le secuestraron, un revólver calibre 38 largo, le fue plantada. El mismo contó en la instrucción del juicio que los federales llegaron a Pérez a exigir una coima. Que en el marco de esa transacción —le exigían 20 mil pesos y el vendedor de drogas ofrecía la tercera parte— se produjo primero una discusión y luego un forcejeo que terminó en la muerte de un balazo del suboficial Alvarez. Raulo aseguró en su declaración que el disparo fue accidental.

En su testimonio, R.R.A. indicó que se organizó el operativo sobre la casa de Raulo, en avenida Belgrano y Morelli de Pérez, para tratar de detener a algún comprador, sin conocimiento judicial, con cinco efectivos bajo su mando. Dijo que se utilizaron dos autos y que se enteró que Alvarez había sido baleado por el aviso de otro de los policías del grupo.

Fue un testimonio plagado de lagunas, fundamentadas por el testigo en los más de dos años que pasaron del hecho, algo por lo cual la jueza Laura Cosidoy lo llamó al orden.