Policiales

Lucila Frend fue declarada inocente en el juicio por el crimen de su amiga

Para el Tribunal no hay prueba alguna que permita dudar del accionar de la imputada La familia de Solange adelantó que apelará el fallo. Críticas de los jueces al fiscal y a los peritos.

Miércoles 13 de Julio de 2011

Buenos Aires.- El Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro absolvió ayer a Lucila Frend por el asesinato de su amiga Solange Grabenheimer, cometido el 10 de enero de 2007 en el departamento en el que ambas convivían en la localidad bonaerense de Florida. En un fallo unánime, los jueces Luis Oscar Zapata, Lino Mirabelli y Hernán San Martín declararon inocente a la joven, no por el beneficio de la duda, sino directamente por falta de pruebas. Además, criticaron en el dictamen la investigación realizada por el fiscal Alejandro Guevara.

Vestida con un jean azul, una remera blanca, un suéter verde y un pañuelo azul anudado al cuello, Lucila ingresó a la sala rodeada por sus tres abogados defensores, los hermanos Sergio y Francisco Pizarro Posse y Francisco García Santillán. Del otro lado esperaban sentados el fiscal Guevara, los padres de la víctima, Patricia Lamblot y Roberto Grabenheimer, y su abogado, Roberto Damboriana, quienes en sus alegatos habían pedido la pena de prisión perpetua al considerar a Frend autora de un homicidio calificado por alevosía y ensañamiento.

Cuando el secretario del Tribunal dio lectura a la parte resolutiva del veredicto y pronunció la palabra "absolutorio", los familiares de Frend estallaron en gritos de aclamación que obligaron al presidente del tribunal a pedir silencio. Aferrada de la mano de uno de sus abogados, Lucila entonces se quebró en un llanto de felicidad mientras que los Grabenheimer también lloraron, pero de dolor.

Gritos y conclusiones. La lectura del fallo ocasionó algunos incidentes en la sala de audiencias en la cual, familiares de la víctima y de la imputada cruzaron insultos. "¡Luli siempre fue inocente!", gritó Silvia Prilia, la abuela de Lucila, parada en una silla. Mientras que desde otro sector de la sala, Mariana Kohan, prima de Sol, respondió: "¡Por qué no te callás! ¡Vos toda la vida vas a ser una asesina hija de puta!".

Para sostener su fallo el Tribunal interpretó que ni siquiera eran indicios los elementos con ue el fiscal Alejandro Guevara le atribuyó a Frend la autoría de este hecho. "Ha sostenido el fiscal que la valoración de los elementos de juicio debe realizarse en conjunto y comparto esa afirmación, pero siempre que se trate de indicios", señaló en su voto el juez Mirabelli, con la adhesión de sus colegas.

"Los indicios son hechos probados, no pareceres, percepciones personales, conjeturas, especulaciones o hipótesis que sólo pueden servir para, en todo caso, encarar una investigación pero nunca para probar un hecho", explicó el juez.

La data de la muerte fue la clave de la acusación contra Frend, ya que para el fiscal Guevara el crimen se cometió entre la 1 y las 7 de la mañana de aquel 10 de enero de 2007, cuando Luli estaba en el departamento. Pero los jueces dijeron que no hay certeza al respecto, e incluso, que todo indica que el crimen fue posterior a ese horario, cuando la imputada ya había salido rumbo a su trabajo. "El horario de la muerte en el caso, desde el punto de vista médico legal y como dato de certeza, resulta ser tan extenso que deviene prácticamente inútil", señala el veredicto.

Otros sospechosos. En ese sentido, los jueces habilitaron la extracción de testimonios de las audiencias para que se investigue, como pidió la defensa de Lucila, si el médico de la Policía Científica Eugenio Aranda (único en ver el cuerpo en la escena del crimen y quien más incriminó a Frend con la data de muerte), incurrió en falso testimonio por sus cambios de opinión en relación al horario de la muerte.

En otra parte del fallo, los jueces reconocieron que durante el juicio surgieron otros sospechosos que habría que investigar pese a que haya una instancia de apelación para insistir en la culpabilidad de Lucila. "Otras hipótesis de autoría surgieron durante el debate", señaló el juez Mirabelli en su voto. Y recordó que "no es tarea de los jueces la investigación criminal en el proceso acusatorio de nuestra provincia, que está exclusivamente en manos de los fiscales". Por ello, el juez afirmó que "pese a los recursos que puedan interponerse, sería conveniente la prosecución de la investigación".

En el juicio, la propia Lucila dijo que ella siempre pensó que había que investigar si el crimen no estaba vinculado a las actividades del padre de la víctima, Roberto Grabenheimer, quien posee un negocio de polarizado de cristales de autos. También mencionó a los albañiles de la obra lindera al departamento que podrían haber ingresado a la casa por la puerta ventana que daba al cuarto de Solange y siempre permanecía abierta porque estaba roto el cerrojo.

Sobre esta última hipótesis, el médico de Homicidios, Julio Julián, denunció en el juicio que el fiscal Guevara le pidió que no escribiera nada sobre sus sospechas contra uno de esos trabajadores. Es que Julián contó que había detectado en la obra de al lado pisadas que se dirigían al balcón de Solange y averiguó que uno de los albañiles tenía intenciones de conquistar a la víctima. Además, el forense de Homicidios contó que el día del asesinato, pese a que en la obra no se trabajaba porque había llovido, este albañil estuvo rondando la escena del crimen en horas de la tarde.

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